La primavera resuena.

jueves, 29 de mayo de 2014

La censura a Radio Master 87.5.

Anoche intenté sintonizar Radio Master, la radio pirata de la que ya hablé en una anterior entrada y que transmite temas que van desde lo político hasta el fenómeno ovni, pasando por la religión y vendiéndote siempre su espirulina, sus semillas de chía y su polen de mil flores, pero no pude escucharla pues lo único que lograba captar era un pitido.

Conforme me fuí alejando del Cercado de Lima se escuchaba nuevamente la señal de la radio pero interferida por el pitido. Era entonces, una señal que estaba intentando cubrir a la de Master. Y hace unas horas encontré esto en el Face de la radio.


Muy aparte de la pésima ortografía de quien quiera que esté a cargo de ese perfil, es importante resaltar que la radio estaba teniendo mucha mayor potencia desde el año pasado y era sintonizada incluso en taxis, tiendas y micros (cosa curiosa teniendo en cuenta su temática). Al parecer, quien quiera que sea dueño de Master también estaba sacando otras señales en 87.9 y a veces en 95.2, pero con menor potencia. Últimamente incluso pasaban los programas de cierto quemado español conspiranoico llamado Luis Carlos Campos, los audios de la serie "Planeta Encantado" de J.J. Benítez y transmitían durante horas los audios de la cuenta de videoblogger "Gran Misterio" con sus temas de ovnis. Estaban volviendo a pasar lo de los annunakis, pero también empezaron a poner mucho énfasis en el tema político, repitiendo a cada rato un audio que finalizaba diciendo que "el capitalismo, el comunismo y el socialismo son solo formas de controlar el ganado" (entendiendo por "ganado" a la población común) y pusieron audios que hablaban de la "conspiración gay", según la cual el movimiento homosexual estaría siendo apoyado por los gobiernos como parte de una estrategia de reducción de la población a fin de instaurar el Nuevo Orden Mundial.

Quizá fueron estas dos últimas cosas las que no gustaron a alguien y es por eso que decidieron interferir. Dudo que haya sido que "disgustaron a los curas" porque desde que empezaron han atacado al cristianismo todos los días y nadie los cerró; si bien es cierto hace unos días escuché el audio editado de unas declaraciones del arzobispo católico Juan Luis Cipriani donde lo hacían quedar como... bueno como muchas cosas, con efecto de risas de fondo incluido.

Ahora dicen que quieren salir por televisión ¿tendrán el primer canal pirata de televisión en Lima? Si hacen eso al toque los descubren y ¿qué carajo voy a escuchar en la radio cuando me aburra de la monotemática Capital? Ah no, ojalá no se les ocurra.

Saludos y aquí os dejo algo que no tiene nada que ver pero que me parece parte de la estupidez humana que usualmente critican en Master.

Ahora cualquier huevada es arte. Un día voy a grabar mi eructo y le van a hacer el remix.

domingo, 25 de mayo de 2014

Mi libro del día: "Ovnis: SOS a la Humanidad".

Hablar de "Ovnis: SOS a la Humanidad" es referirse no solo al primer libro que escribió J.J. Benítez en 1975 (al que hace referencia en la serie documental "Planeta Encantado" cuando menciona que su "bautizo de fuego" fue en el Perú "al observar dos naves no humanas") sino al inicio o quizá la consagración de la fama de un lugar, muy cercano a Lima, pero hasta entonces muy poco visitado y solitario: Chilca. El pequeño pueblo pasó del más profundo anonimato a ser conocido mundialmente por quienes anhelan tener experiencias más directas con el fenómeno ovni y desde ese entonces los grupos de "contactados" no han parado de llegar desde lejanos lugares hasta sus playas y arenales.

Pero ¿de qué nos habla el libro? Básicamente se centra en la experiencia de J.J. Benítez, en ese entonces periodista de "La Gaceta del Norte" de España, que fue enviado al Perú para hacer un reportaje sobre lo que venía haciendo el IPRI (Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias), el grupo formado por Carlos Paz García y sus hijos Sixto Paz y Charlie Paz Wells que decían comunicarse con extraterrestres provenientes del satélite Ganímedes (llamado "Morle" por sus habitantes) y el planeta Apu. Según ellos, los extraterrestres se comunicaban mediante telepatía, la cual era transcrita por Sixto mediante una técnica que equivaldría a lo que en el espiritismo denominan escritura automática pero que ellos llamaban psicografías.

Mi amigo "el profeta" revisando el libro y haciendo notar la referencia a "los arenales de Chilca" como el lugar en el que se estableció el contacto.

El libro, mi mano y el cerro Lapa Lapa, en Salinas de Chilca, exactamente encima de la playa a la que acuden los grupos que buscan el contacto.

En lo alto del cerro se encuentran multitud de círculos, restos de fogatas, pisadas y símbolos con las piedras, lo que queda, quizá, de extraños rituales.
Estos extraterrestres formarían parte de una Confederación de Mundos que habría estado vigilando al ser humano durante toda su evolución, por encargo del Profundo, que es como denominarían a Dios (Capítulo XV). Según Paz, la Tierra habría tenido otras civilizaciones en el pasado, todas las cuales se habrían autodestruido. Esto estaría a punto de ocurrir nuevamente pero sería impedido por la Confederación, por lo cual estarían sacando de la Tierra a miles de personas, las de aura más elevada, quienes estarían siendo instruidas en Ganímedes para posteriormente ser devueltas a nuestro planeta, cuando el cataclismo haya pasado y se tenga que iniciar la reconstrucción. Paz aseguraba además, haber viajado a esos lejanos mundos pero bajo la técnica de los "xendras", algo así como una proyección holográfica que además, transportaba su conciencia. Esta gran misión de rescate habría sido planeada desde hace más de cien años y nombrada como RAMA por sus propios ejecutores (denominados "guías"), los que estarían comandados por un ser llamado Antar Sherart.

La Confederación de Mundos estaría dirigida por un consejo de Veinticuatro Mayores, seres extraterrestres de distintas razas.

Por supuesto J.J. se mostró escéptico en un primer momento, hasta que le dijeron para ir a Chilca, a presenciar el descenso de dos naves acordado por los extraterrestres. El descenso de las "luces" aparentemente llegó a producirse, acabando para siempre con el escepticismo del periodista español (Capítulo XXI: "El avistamiento").

Se hace referencia a otras cosas interesantes, como un avistamiento de seis discos en Chilca por parte de cuarenta testigos, la supuesta revelación de que los rusos llegaron primero que los estadounidenses a la Luna y se encontraron con seres no humanos, la existencia de dos bases submarinas extraterrestres frente a las costas peruanas, etc.

Me llama bastante la atención el Capítulo XVIII ("La vida en Ganímedes y Apu"), ya que su descripción de la vida en el primero de estos astros tiene muchos paralelismos con la que hace Yosip Ibrahim, otro supuesto contactado peruano, en su libro "Yo visité Ganímedes", al referirse a la vida en el "Reino de Munt". También encuentro coincidencias exactas en lo referido a las naves y sus viajes en el Capítulo XIX ("Ganímedes: tres días de viaje"), aunque lo que más me llamó la atención de ese capítulo es la mención a que la Biblia está llena de registros de visitas de extraterrestres (que serían los que, por ejemplo, entregaron el maná, algo que también menciona Ibrahim en su libro) y que según estos:

"La Biblia está escrita en un lenguaje que debe ser interpretado. La Biblia, en fin, es una formidable manifestación del Universo y del poder del Profundo o Dios" (página 163).

"El profeta" señalando hacia Chilca, al lugar al que posiblemente hace referencia la mención a "los arenales".

¿El chupacabras?

El cerro que domina el pueblo de Salinas de Chilca ha sido y es lugar de culto y rituales, quizá desde hace milenios.

¿Por qué los antiguos pobladores ya consideraban a estos lugares como puntos de contacto con lo celestial?

Curiosas huellas de pies descalzos. Notamos que ¡solo tienen la huella del pie izquierdo! y desaparecen de repente. Quizá alguien haya estado saltando en un pie de contento al ver un ovni o ¿quién sabe?
Es, definitivamente, un libro interesante y misterioso, de esos que atrapan de principio a fin al lector. Independientemente de que se crea o no en lo afirmado por Paz y Benítez, merece una leída, quizá mientras se toma helados de marca "ET" u "Ovni" de alguno de los kioskos que desde que Chilca se hizo ufológicamente famosa, existen en sus cercanías. 

Playa Yaya, lugar de "vigilias ovni".

Círculos con una piedra en el medio, la que en la tradición andina se conoce como "huanca".
Para quienes deseen obtener el libro pueden conseguirlo en el Boulevard de Quilca, donde hay varios stands que tienen obras del mismo autor, pero para quienes quieran verlo ¡pero ya! les dejo un enlace. Pueden descargarlo en PDF. ¡Pinchen aquí!

"El profeta" poniéndose en contacto con otras realidades.

martes, 13 de mayo de 2014

Aventura culinaria de los pobres 2: El aeropuerto de Plaza 2 de Mayo.

Siguiendo con esta serie gastronómica (que sin duda hará que te sientas aún más orgulloso de ser peruano) tu amigo Tolerancio, con el buen diente que lo caracteriza, visitó esta vez uno de tantos carritos chiferos (¡oígame señor!) que recorren el Cercado de Lima y, en un acto que confirma su valentía, saboreó sus delicias y dejó constancia de ello en este post, para que te animes a probar sin compromiso.


¿Qué contiene? Arroz finamente graneado y embadurnado en sillao (?). Tallarines al dente de finísima calidad, también embadurnados en chancaca sillao (?). Cebollita china y otras exóticas hierbas orientales. Trocitos de huevo. Trocitos de carne de un vertebrado no identificado. Pequeñas láminas rojo pasión de algún material de apariencia cárnica. Ah, y tu tenedor.

¿Cuánto cuesta? 2.50 y 3.50 soles (depende de tu hambre y tu amor propio).

Ambiente: Divertido, cálido y humano muy humano. Divertido porque almorzarás al lado de un borracho al que por cada bocado que come se le caen dos puñados de arroz al pantalón. Cálido porque en la banca todos están apretados (guarda con la billetera). Humano por los olores.

¿Es como para invitar a tu flaquis? Claro. Solo basta que le digas: "Amor, te llevo al aeropuerto". Y bueno, es cuestión de perspectiva... (y del sentido del humor de tu chiqui riqui).

¿Es nutritivo? No confundamos estar llenos con estar bien nutridos, por favor (por si acaso compra tu Donafan y tu papel higiénico Paracas ¡ahora con 38 metros!).

¿Es higiénico? ¡Hay papel higiénico! (a modo de servilleta, porque no podemos perder las reglas de la etiqueta, por favor).

¿Hay otros platos? Sí, de plástico, para los clientes que vengan. A pocos metros está el vendedor de pan con lechón y de pan con huevo con frejolito chino. Y más allá venden papita con huevo. Por cierto, ví a un caballero de buen comer que compró su aeropuerto, su papita con huevo y los mezcló. Todo un innovador de la fusión.

¿Mobiliario? Una banca de madera. Aunque mejor es comer parado y girando, para que puedas estar alerta ante posibles ataques relámpago que tengan por objetivo tus bolsillos.

¿Lo recomendarías a algún extranjero? Por supuesto, si es que eres xenófobo y quieres desengañarlos de una buena vez de esa idea de que "el Perú está en bonanza".

jueves, 8 de mayo de 2014

Crónicas chilcanas.

Chilca. El pueblo que saltó al conocimiento mundial gracias a Sixto Paz y su grupo RAMA hace ya varias décadas. Es un lugar que no tiene lo que otros; no tiene un Machu Picchu al costado ni cerros con forma de "cara de la humanidad", pero tiene un no sé qué que lo rodea de un halo de misterio. Cuando vas una vez, hay algo que te hace volver, por lo menos, una vez más.


El sábado pasado me disponía a ir nuevamente al cerro que domina el pueblo de Las Salinas de Chilca, en compañía de unos amigos, entre los cuales estaba el conocido como el profeta, ya mencionado en otras oportunidades. Llegamos en la tarde pero por algún motivo nos distrajimos y bajamos del bus varios kilómetros más al sur, pasando el kilómetro 70, y decidimos llegar a Las Salinas a pie. 

Son muchos los que han perdido la vida en estos desolados y oscuros parajes de la carretera Panamericana Sur.

Aún persisten los carteles del verano pasado. Ahora el "extra frío" lo da la gélida brisa que se siente por las noches.
Tomamos la ruta de la Antigua Panamericana Sur. Este trozo de vía está desprovisto de la vida y el trajín de hombres y vehículos que aún mantiene el tramo a la altura de Lurín. En este lugar, el nombre "antigua" se hace apropiado y adquiere connotaciones de "obsoleto", "olvidado" y "abandonado".
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Tramo de la Antigua Panamericana donde el asfalto ha cedido, dejando al descubierto las aguas verdosas de los pantanos que alguna vez ocuparon el lugar.

Botellas de "Bimbo" y "Teem", dos gaseosas desaparecidas hace décadas.
Cintas de cassettes, restos de periódicos de hace muchos años y botellas de gaseosas y cervezas (Malta Polar "te pone oso") hace mucho desaparecidas, completan el paisaje. Algunas pequeñas lagunas rodean la ex carretera, con multitud de aves marinas sobre sus tranquilas aguas verdosas. Cuando el hombre se mantiene lejos, la naturaleza vive sin miedos. Pero quizá no dure mucho esa tranquilidad: Los carteles de "Propiedad privada" ya han sido colocados en aquellos lugares.


Una vez en Las Salinas, después de más de media hora de caminar, nos dispusimos a subir al cerro, por el camino que lleva a la cruz partiendo detrás de la capilla del pueblo. Es un camino bastante conocido para nosotros, que ya lo hemos recorrido en más de diez ocasiones anteriores. Cada quién va con sus motivaciones y creencias: hay quienes van por fervor católico, quien van por interés arqueológico (en la cima se encuentran los restos de un pequeño templo prehispánico y el cerro fue utilizado como cementerio ya en tiempos precerámicos) y son más los que van para encontrarse con el misterio. Y aún estos se dividen: hay quienes dicen que las misteriosas luces que bastante seguido suelen verse en los cielos son ángeles o demonios, mientras que otros están convencidos de que se trata de seres tan mortales y materiales como nosotros, pero nacidos alrededor de lejanas estrellas.




Recorrer el camino hasta la cruz es relativamente fácil, incluso de noche, pero una vez que se llega a este símbolo del cristianismo, el camino desaparece. Lo recorrí a oscuras varias veces, aunque la más notable fue una ocasión en la que tuve que trepar el cerro en total oscuridad a las 10pm, mientras mis amigos se encontraban ya en la cima y de cuando en cuando alumbraban con una espada de juguete de Star Wars. Esa zona (después nos enteramos) es visible desde la Antigua Panamericana, así que algún ocasional caminante nocturno pudo haber visto la débil e intermitente luz rojiza de la espada pensando que se trataba de lo que no fue.


Ya en lo alto recibí la llamada de mi enamorada. En realidad fue un intento de videollamada. Posteriormente sintonicé "Milenio 3", el programa de Iker Jiménez, a través de la aplicación de internet. Debe haber sido la primera videollamada y la primera vez que ese programa de misterios ha sido escuchado desde uno de los puntos más importantes para la ufología peruana.

La señal de la misteriosa Radio Master también llegaba, aunque muy muy débil. Esa es la otra razón por la que me gusta lo alto de los cerros: posibilitan el captar señales lejanas que a lugares más bajos no llegan.

El cielo nublado se despejó por zonas, mientras el profeta daba cátedra sobre sus hipótesis de lo que serían, a su parecer, las luces en los cielos. En cierto momento llegaron a verse muchas estrellas, incluida la constelación de la Cruz del Sur, y fue cuando él nos dijo que estaba seguro de que muchas de esas estrellas no eran estrellas, sino que eran naves camufladas que nos observaban.


Las Salinas desde lo alto, con la laguna La Milagrosa a la derecha.
En ese momento una luz apareció desde el norte. Era un avión, así lo indicaban sus luces parpadeantes. Pero poco después apareció otra luz, mucho más brillante y de color amarillento. Venía desde el mar, en dirección noroeste. Llegó a mucha velocidad hasta un punto y se "apagó". Posteriormente otra luz, blanca, avanzó por el oeste y se detuvo entre dos estrellas, formando una fila con ellas. Y ahí permaneció, incluso cuando ya nos habíamos ido. Sobre nuestras cabezas se mantenía, estática, otra luz, amarilla. Creo que se trataba de un planeta, aunque "el profeta" dijo que la vió moverse. Para mí que se mareó de tanto mirar arriba.

"Me han revelado que se quieren manifestar, me lo han dicho ahora", fue la frase cripi que dijo el profeta en esos momentos. Digo que es cripi porque imagínensela proveniente de alguien que dice que unas voces le hablan en la cabeza, que se ha peleado con espíritus, que un ángel le reveló que participará en el Apocalipsis y en medio de la oscuridad de un cerro y con fuerte viento. Pensar que, poseído o esquizofrénico, le puede venir una crisis y arremeter a pedradas con los allí presentes era algo, cuando menos, que no podía descartarse.

Otra vista nocturna del pueblo de Las Salinas de Chilca.
Y hablamos de la divinidad, de dioses, ángeles y humanidad, allá arriba. Según el profeta tanto yo como uno de nuestros amigos tenemos un propósito y un poder. Lo que de ello conversamos es algo que prefiero reservarme.

Descendimos del cerro casi al finalizar la noche y en eso una curiosa nube cubrió el lugar en el que estábamos. "Miren ¡cómo quisiera estar dentro de esa nube y tocarla!" nos dijo el profeta. Sé que todos pensábamos, aunque bloqueáramos ese pensamiento, que era muy raro que las nubes esperasen a que bajáramos para recién cubrir lo alto del cerro. Sé que en algún momento pensamos que quizá aquella nube no fuera tal. Y sé que por eso nadie volteó hacia atrás hasta llegar a la cruz.

Pasando la cruz apareció un niño y nos hizo una curiosa pregunta: "¿Han visto si ya se fueron todos?". Hacía referencia a que unos parientes suyos habían subido al cerro, aunque cuando estuvimos ahí no vimos a nadie. El niño siguió subiendo con gran decisión y antes de que estuviera muy lejos mi amigo le gritó: "¿No tienes miedo de subir?". El niño sin detenerse nos dijo: "¡Confío en Dios!" y desapareció en medio de la oscuridad de la noche.

Una vez en Lima, cada quien dió sus interpretaciones, pero fue el profeta el más emocionado. Quería volver al día siguiente porque decía que sólo en lo alto de ese cerro se sentía libre, que sería capaz de dejar a su familia, su enamorada y el dinero por pasar una vida allí en lo alto, en solitario, viendo esas luces, contactándose con lo que fuera que allí se presentara e incluso siendo abducido por el misterio. Que quería que esos seres descendieran y le dijeran quienes eran. Y aún hoy por la mañana seguía con esa idea. Nos ha llenado los inbox insistiendo en que esos seres no son extraterrestres sino aquello que su particular interpretación de la Biblia indica.

Sean extraterrestres, sean seres espirituales o sean estrellas (o así sólo sea por el barro curativo de sus lagunas o los deliciosos higos) lo cierto es que Chilca es un lugar que a nadie deja indiferente. Volveré, como siempre, en el momento menos pensado.

jueves, 1 de mayo de 2014

Machismo en el bus.

Me encontraba en uno de los buses que hacen el recorrido de la avenida Universitaria. La cobradora parecía estar de mal humor, o en todo caso bastante preocupada por llenar la unidad de tantos pasajeros como fuera posible, un poco más y hasta sobre ella misma. En eso, sube un muchacho con su parlante, uno de esos raperitos que últimamente suben a jodernos el viaje alegrarnos la tarde con sus pirañadas improvisadas líricas. Pero no iba solo: detrás de él subieron dos morenas jovencitas. Parecían las flacas de La Factoría. Y a punto estuvieron de deleitarnos con su arte cuando en eso...

- Bájense, tres son muchos.
- Ya pé, señora.
- ¡Baja, baja! Tienes dos hembras y no estás feliz.

Unas horas después, en una combi, el pirañezco cobrador hizo que un señor de alrededor de sesenta años se pare (suponiendo que alguien pueda pararse dentro de una combi) para que se siente una joven veinteañera. Ni estaba embarazada ni tenía alguna discapacidad física, simplemente que como era mujer le dieron el asiento. Y como estaba rica (seamos sinceros) seguramente el cobrador se la quiso dar de galante (como si así se la fuera a ligar) diciendo "Sea caballero pues, es mujer, dele asiento".

Ambas actitudes entran dentro de lo que sería considerado "machismo", tal como es entendido actualmente. La primera actitud porque cosifica a la mujer, como si las "hembras" fueran propiedad del hombre y este debiera alegrarse de tener más de una en su "colección". Lo curioso es que quien lo dijo fue una mujer, no un hombre. Porque quienes hacen más por el machismo son las propias mujeres, que inculcan esas maneras de pensar en los hijos, al menos en los hogares tradicionales donde es más común que el padre trabaje y la mujer (trabaje o no) se dedique a la crianza.

La segunda actitud sería considerada machista porque encerraría el considerar a la mujer como más débil que el hombre (dicen las feministas). Hay que cederle el asiento porque sino se cansa, el hombre es más fuerte y por lo tanto puede estar parado. Hay que abrir la puerta del carro para que ella pase o abrirle la botella de gaseosa, porque ella no tiene las fuerzas para hacerlo, es más débil. Y así. Quizá muchos de nosotros (la casi totalidad, creo yo) no tenemos esas actitudes para menospreciar, sino para ser galantes/corteses o para "ganar puntos" en el cortejo, pero eso no quita que quizá (solo quizá) en su origen, estas prácticas hayan tenido esa motivación. Y aquí me acuerdo de algo que no sé si es cierto: Hace años un amigo mencionaba que la vieja costumbre de que el hombre camine hacia el lado exterior de la vereda, no era para representar la protección de la mujer (que va hacia la pared) sino todo lo contrario. Era porque antiguamente las puertas de las casas se abrían hacia afuera, así que si al abrirlas algún transeúnte resultaba golpeado por accidente sería la mujer y no el hombre.

Sea verdad o no, lo cierto es que el machismo es un asunto complejo, pero ni es totalmente privativo del hombre ni es algo que debamos ver en cada cosa que un hombre realice (como creen ciertos traumaditos que ven "opresión patriarcal" hasta cuando un hombre se tira un pedo). Si algún acto, como abrir la puerta del carro para que pase la fémina, tuvo un origen "machista", su motivación original hace tiempo que fue olvidada y no aplica. Es como cuando los romanos pusieron el nombre de Ianuarius al mes de Enero en honor al dios Jano. Ya nadie adora a Jano pero el nombre quedó y no es una secreta adoración neopagana llamarlo así. Y si no están de acuerdo sería bueno que también se quejen, por ejemplo, cuando el hombre invita a la mujer los tragos o la comida, o cuando esperan que sea el hombre y no la mujer quien inicie el cortejo. Pero por esas situaciones rara vez reclaman, porque no les conviene. O es todo o es nada, muchachas, pero nada de términos medios por conveniencia, pues.