La primavera resuena.

martes, 29 de julio de 2014

Aventura culinaria de los pobres 3: Especial de Fiestas Patrias.

No soy de los que equiparan superficialmente patriotismo y amor a la gastronomía, pero eso no evita que haga un recorrido culinario por cinco platos que encontramos en nuestras populosas calles capitalinas.

1. Tocosh: La ancestral papa dejada fermentar en agua corriente y después consumida de variadas formas. Mi primer contacto con el tocosh fue hace más de cinco años en un mercado de Recuay, Áncash. Su fuerte olor a (censurado) me hizo confirmar las palabras de mi madre que decía haberlo probado en un viaje a la sierra en su juventud. Pero, en contraste a su llamativo aroma, la mazamorra de tocosh es de sabor muy agradable y, además, medicinal. La conocen como penicilina natural y debo dar fe de que alivia los malestares estomacales con bastante rapidez. Una señora que vende tocosh se instala todos los días (excepto jueves) de 10am a 8pm en la puerta del Mercado La Aurora de la avenida Emancipación y sirve porciones de 1 y 2 soles y también para llevar. Además vende mazamorra de calabaza (muy buena), pan serrano, charqui, quesos y otros productos. Totalmente recomendable. Vayan.





Una forma distinta de consumir tocosh es bebiendo su suero. Aquí una botella que compré en una de las calles que separan Gamarra de La Parada. La botella está a 5 soles pero vale la pena.


2. Charqui con queso frito, chuño, papas y huevo: Fácil de encontrar en los alrededores de Gamarra. La señora lo vende a 3 soles y es una de las cosas más deliciosas que he probado, sobretodo el chuño y el queso :3






3. El combinado de anticucho con pancita, rachi y otras vísceras: Se encuentra casi en todas las grandes avenidas de la ciudad, aunque en este caso se trata del que venden en la esquina de las avenidas Venezuela y Universitaria, frente a la UNMSM. Como ven, hay dos tenedores. Es propicio para compartirlo con tu enamorada, enamorado o amiga con frío :3



4. Un ejemplo de "fusión" popular: Chicharrón de pota con salsa de lomo saltado: Descubrimiento realizado en mi ascensión al cerro San Cristóbal. En un pequeño restaurante ofrecían este interesante plato que combina lo marino con lo oriental. El calamar con los vegetales saltados. Y además tu sopa, y de cortesía, tu chicha de sobre.


Y en coloridos platos de plástico.
5. Para los apurados: El pan con chicharrón del Tío Grasa: El local se llama "La Ventana" y queda en Alfonso Ugarte, entre Metro y el local del Partido Lacra. ¡El tío no cambia de camisa desde hace años! Pero eso sí, los panes con chicharrón, pejerrey, tortilla, etc, son ricos. Y si tienes más hambre, entras al chifa.


Bonus Track: Por si ya estás muy misio: Te compras tu S/. 1, S/.2, S/. 3 o más de hojas de coca en Gamarra y te vas chacchando hasta que se te pase el hambre.




Y finalizando este recuento, su blog que los quiere y los engríe les desea ¡Felices Fiestas Patrias!

martes, 22 de julio de 2014

Visitando las playas de Chancay 1: Playa La Viña, Playa Agua Dulce y Playa Acapulco.

Esto era para publicarlo en enero, pero por cosas de la vida recién sale hoy, en mitad del invierno, cuando ir sería para terminar congelado.

Playa La Viña:

Recordando la adolescencia me es inevitable tropezar con uno de los veranos más bonitos que tuve: el de 2002. En esa ocasión y en circunstancias que no vienen al caso, me encontraba en la ciudad de Chancay, más concretamente a las afueras, en la zona conocida como Pampa Libre. Al mirar hacia el horizonte se veía claramente el mar, así que una buena mañana decidí aventurarme hacia él en compañía de algunas personas que en ese tiempo formaban parte de mi vida.

Nunca pude olvidar la pequeña laguna de agua dulce que se formaba en aquella playa. Me surmergía en ella y sentía mucha paz. Detrás mío sólo los acantilados y alguna gente del lugar bañándose en las filtraciones de agua limpia que brotaban entre las piedras.

Pasaron doce años y no volví, hasta ahora. Siempre quise volver, pero la falta de tiempo y el no recordar exactamente ni cómo llegar ni el nombre de aquella playa hacían de su búsqueda algo que sólo quedaba en mis deseos. Hasta que un buen amigo me proporcionó un nombre: Playa La Viña. Y gracias a Google Earth llegué a la conclusión de que sí, parecía ser esa la playa de mis recuerdos. Al llegar lo confirmé. Es la playa.
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Vista hacia la Panamericana Norte desde el camino que ingresa a Playa La Viña
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Ubicada un tanto lejos de la ciudad de Chancay, en dirección al norte (aproximadamente por el kilómetro 89 de la Panamericana), La Viña sigue siendo la playa solitaria que conocí hace tantos años. La única diferencia es, quizá, que la laguna está ahora transformada en una pequeña piscina, a la cual se ingresa pagando un sol. Vale la pena. Las aguas son refrescantes y no se estancan (por lo que nunca se convierte en una "pichina") ya que vienen desde los acantilados a través de un tubo y salen de la misma forma hacia el mar a través de un conducto. Altamente recomendable darse un baño ahí, incluso más que en el propio mar. Se llega en taxi o mototaxi desde la entrada de Chancay y el transporte nos deja en la parte alta, después, tenemos que descender por unas escaleras en el acantilado.
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Desde la laguna de agua dulce de Playa La Viña.
Filtraciones de agua dulce en los acantilados.
Playa La Viña.
Sombrilla solitaria en Playa La Viña.


Caballos en Playa La Viña.
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Por supuesto tanta belleza tenía que tener un punto en contra y en este caso es la inseguridad. De hecho, en la segunda ocasión en la que fui este año, una amiga sufrió un robo. No hay policías, o mejor dicho sí los hay, pero se quedan en la entrada de la carretera, mientras que los ladrones bajan a la playa por caminos en los acantilados, para después perderse entre los campos de cultivo.
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La playa es también conocida por algunos avistamientos ovni. No hace mucho difundieron un caso en el programa "Viaje a otra dimensión". Por supuesto, hay que ser muy hincha o muy valiente para quedarse ahí de noche. Personalmente, no recomiendo el lugar para hacer campamentos, no sólo por la falta de seguridad sino también porque la marea sube mucho y las carpas pueden terminar convertidas en balsas.

Caminante.
Filtraciones.




Manantial emergiendo en medio de la arena.

Si se hiciera algo con el tema de la seguridad, sería el único punto que le faltaría para que considere a esta como mi playa favorita. Aún así, regresaré de todas formas el siguiente verano. Estar ahí, en medio de la soledad, ha sido reencontrarme con un poquito de mi pasado, que permanecía dormido, pero vivo al fin.
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Caprichosa formación rocosa en forma de cabeza de perro.

Playa Agua Dulce:
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Al verla desde lo alto del acantilado, realmente dudé sobre si ésta era en realidad la playa que visité tantos años atrás y no La Viña. Está ubicada algo más al norte, aunque también se puede llegar en mototaxi. Tiene una gran laguna en la cual siempre se encuentra gente chapoteando entre las aguas, haya o no haya calor, sea verano o invierno. Es un lugar, también, bastante tranquilo. Lo único malo es que en las aguas hay muchos pececillos que se acercan a curiosear y "besar" tus piernas y puede llegar a ser algo fastidioso, aunque luego te acostumbras.


Playa Acapulco:
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En una siguiente ocasión me dirigí un poco más hacia el norte, hasta poco antes de entrar al pueblo de Chancayllo. Se llega en taxi o en los colectivos que van a Chancayllo desde el óvalo de Chancay. Al llegar, un cartel nos indica que se inicia el camino entre campos de cultivo que lleva a Playa Acapulco.

Donde el agua dulce de las filtraciones y el agua del mar se juntan.
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Si La Viña es solitaria, en Acapulco no hay un alma. O bueno, habían dos. Dos pescadores solitarios lanzando sus hilos hacia el mar. Más allá de eso, sólo algunas aves. Me dediqué a observar, meditar, sentir la tranquilidad y orar. Creo que ha sido la mejor oración en muchos años. El lugar se presta para el contacto con las realidades trascendentes.

Playa desolada.


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Hay también una pequeña laguna, así como una lengua de agua dulce que se junta con el mar. Los acantilados son mucho más bajos y no se aprecia el verde de La Viña. Aquí predomina el gris y marrón de la arena. Pero aún así, es un lugar aparentemente calmado. El punto malo es que no es muy limpio. Pude observar algunos desechos cerca a la laguna, los cuales fueron arrastrados por una corriente de agua desde los campos de cultivo.



Pequeña laguna de agua dulce con un ave solitaria.
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De regreso a la carretera.
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Y para finalizar, los dejo con dos videos.
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Playa La Viña.

Playa Agua Dulce.

lunes, 21 de julio de 2014

Los PITCH visitan Galerías Brasil y el Centro Comercial Arenales.

Eran las 10 de la mañana y caímos en la cuenta de que ya no tenemos nuestro antiguo cubil de San Isidro, así que anduvimos errantes por la ciudad durante las siguientes horas. Como parte de nuestros "Sábados del Recuerdo", los dos sobrevivientes del antiguo PITCH más el nuevo integrante decidimos recorrer dos interesantes lugares de nuestro pasado: el Centro Comercial Arenales y Galerías Brasil, llenos de frikis, pastrulos y otra gente cuyo cerebro funciona de forma distinta a la de las grandes mayorías. En Arenales mi estimado Pollo recordó que tenía que comprar sus Sakura Cards en color rosadito y un peluche made in China para su enamorada (sí, ahora tiene flaca), además de unos cómics de esos que salían en Perú 21, solo que al doble del precio.

El ambiente estaba, para variar, lleno de extrañas criaturas, de esas que usualmente no ves por las calles. Hombres con orejas de gato y otras cosas así, bien de machos machazos. Pero además...

Pequeños venenos alimenticios asiáticos.
Eventos frikis.
Bueno, al menos...
Chinos andróginos.
Frikis en mancha.
Aliens.
Ok, no.
Altar en homenaje a Iván el trolazo.
¡Ya basta! Me largo a Galerías Brasil.
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Y llegamos a Galerías Brasil. Entre metaleros viejos, un tío con cara de pastrulo que vendía una tornamesa, stands con CDs que son los mismos desde 2007, un hombre al que le hacían un tatuaje sin las más mínimas condiciones de higiene y harto olor a marihuana, llegamos al stand de películas gore. Fue un vacilón encontrar la portada de la película "El dentista". Mi amigo Pollo de por sí le tiene miedo a los profesionales del diente, así que se sintió perturbado al observar las imágenes de personas que fueron para que les extraigan una muela y terminaron comiendo papilla para bebé marca Heinz. Posteriormente revisamos un catálogo lleno de películas de zombies, fantasmas, demonios, monstruos, payasos violadores, aliens, tríos sadomasoquistas, casas malditas, duendes, juguetes que querían jugar con tus tripas, las siempre perturbadoras películas gore y de terror psicológico made in Japón y otras tiernas fantasías mientras el pata que atendía se refería a ellas como "eso es un fandango", "esa no da miedo", "en esa solo se ve cómo le saca las tripas, pero esta si es brutal", etc- El Pollo casi es estafado porque le pagó por adelantado al pata para que le queme unas películas en otro puesto y éste se desapareció por casi una hora.

Posteriormente observamos a un abuelo, un padre y su hijo llegando a comprar. Todos metaleros. El niño tendría siete años pero en lugar de estar vestido con un polo de Ben 10 o con una mochila de los Angry Birds, estaba vestido como un pequeño metalerito. Ya veo que de aquí a diez años estará en una esquina de Quilca sin bañarse o vendiendo CDs como tantos en Galerías.

El contraste entre Arenales y Galerías es palpable incluso en el ánimo y el look de la gente. Mientras en el primero de los lugares todos se ríen a cada rato, visten como emos o afeminados, bien peinaditos, con ropita nueva y bien bañaditos; en Galerías la risa es lo que menos hay (a menos que sea un stand de reggae o hip hop donde estén fumando marimba), predomina la seriedad lindando con lo oscuro, la suciedad y los graffittis en las paredes, una escalera clausurada, ropa fabricada de forma artesanal (?) y ropa aparentemente de marca pero que no es tal. De hecho, en una ocasión anterior, a mi estimado amigo le vendieron a 300 soles una casaca supuestamente de cuero que se malogró en unas semanas. Aquí los dejo con algunas fotos.

Stand de películas de terror y gore.








Ña ña ña.
Bob en éxtasis.
Compradores.
Quedando para una tocada.
Las nuevas generaciones.


Abre la boquita :3


En medio de todo eso, la música de Bryan Adams.
























Piel disecada de alien.






La tesis nos aterroriza tanto que hasta película le sacaron #NoalaLeyUniversitaria 
Recuerdo que después de ver esa película, la amiga que me acompañaba terminó vomitando :v
El toquecito espiritual-hinduista-new age.
Y para que escuchen nuestras siempre bien ponderadas opiniones, les dejamos el quinto PITCH Podcast, esta vez sobre nuestra visita a Galerías Brasil. Nos vemos. ¡Comenten guachines!