Eterno verano.

lunes, 10 de febrero de 2014

Visitando Asia, después de seis años.

Aburrido de ir a Ancón con el proletariado (y de que los últimos pitucos cierren la mitad de la playa) o de ver a la misma gente de hace años en San Bartolo, el autor del blog que te quiere y engríe junto a su inseparable amigo "el profeta" decidieron ponerse burgueses y volver después de seis años a Asia dejándonos esta interesante galería de fotos. 

El acceso a la playa al lado del boulevard.
El tip: Para no gastar innecesariamente en comida insípida, es preferible comer un menú de 7 soles en un pequeño restaurante que está al lado del boulevard, en el camino a la playa y junto al Hotel Asia.
Al mediodía el boulevard luce desierto. Toda la gentita está en la playa. ¡O sea, manyas!




Holi amiga, soy forastero, guíame.


Hasta aquí están metidos los chilenos explotadores de Ripley.


Helados de Laritza. El de la izquierda se llama "Carolina" y es de chocolate blanco con maracuyá. Bastante bueno.


La vía de acceso. Hace años era aún más difícil acceder a las playas que en la práctica eran "privadas".










Playa Blanca, la llaman.












Algunos sectores de la playa estaban malolientes y llenos de cadáveres de muy muy.




























Ya en la tarde, el boulevard cobra vida.








Regresando a Lima.
Chispitas playeras:

1. Fui a Asia porque ya estaba cansado de que hasta los más antiplayeros de mi entorno pusieran en su Facebook que estaban en esa playa o en el boulevard, junto a frases del tipo "Veo tantos trajes de baño para elegir pero me falta adelgazar para ser la más sexy de la playa". O sea, no. Yo tenía que estar ahí. Además el pasaje está barato: 10 soles en los buses que van a Cañete y paran en la Panamericana, cerca al tanque de agua de Puente Atocongo. Si te quieren cobrar 13 soles, reclama y ¡no vayas! (Melcochita style).

2. No sé que miércoles tienen los dueños de las distintas marcas que se promocionan en Asia (y otros lugares "exclusivos") que en lugar de contratar anfitrionas o impulsadoras peruanas, contratan argentinas. Y eso que no son necesariamente argentinas de belleza "excepcional" que supere la que se puede encontrar en la mujer peruana. ¿Será que contratar argentinos es símbolo de estatus? ¿Qué chucha? ¿Primero el pata de Complot, luego Julian Zucchi y ahora las anfitrionas de Asia? Al carajo, odio que sean tan alienados en este país, por eso que mi distrito está lleno de argentinos pastrulos que llegaron con el cuento de la "bonanza económica del Perú" y la bonanza solo les alcanzó a ellos, porque aquí basta que seas extranjero para que te den la chamba que no te dan por ser peruano.

3. En el boulevard hay un sitio para que los chibolos jueguen Play Station 4 gratis. No pues, a ellos sus viejos les pueden pagar. Pongan eso, no sé, en el Jirón de la Unión. Ok, se lo roban.

4. Es llamativo que exista un gran centro comercial en una zona a la que supuestamente vas a pasar unos meses frente al mar desconectándote de la rutina citadina. Es entendible que haya un supermercado, una librería, quizá hasta una disco, pero ¿videojuegos, venta de autos, un cine, tiendas de polos de marca, una tienda por departamentos? No jodas, para tal caso mejor te quedas en Miraflores.

5. A pesar de que hay un acceso al lado del boulevard, este es el único acceso a la playa en kilómetros. Las casas de playa se extienden ininterrumpidas por grandes extensiones al norte y sur del kilómetro 97.5 y no se respeta ni por asomo, la ley que establece que cada mil metros deben existir accesos para los vehículos y el público no residente. Esta es quizá la razón por la que la afluencia de personas de otros lugares es mínima.

Video:

- ¿Qué opinas de Asia?
- Veo demasiados pitucos a mi alrededor.

domingo, 2 de febrero de 2014

Pasacalle de la Virgen de la Candelaria en Lima 2014.

En la misma fecha que la festividad principal realizada en Puno, se llevó a cabo el pasacalle en homenaje a la Virgen de la Candelaria en el Centro Histórico de Lima. Empezó alrededor de las 11am y cuando me retiré, ya cerca de las 6pm, aún seguían pasando los grupos de caporales, morenada, rey moreno, tinkus y otras danzas, representando a asociaciones culturales, escuelas de danza, universidades, pueblos, etc. Una excelente opción para quienes no podemos viajar hasta Puno por nuestras obligaciones o falta de dinero y aún así queremos deleitarnos con ello y también, porqué no, rendir homenaje ya sea a la advocación católica o al pueblo de origen. La celebración en Puno supuestamente iba a ser transmitida por TV Perú y lo fue, pero cortaron la transmisión a las 5pm cuando aún faltaba bastante. Leí que quien está transmitiendo la festividad en su totalidad es Radio Onda Azul de Puno que tiene video en vivo en su página web.

Aquí algunas fotos, en realidad, bastantes (y tengo algunas más que no he subido). A mi amigo el pollo le dieron ganas de ir a Puno el año siguiente ni bien le pasé las imágenes.


































sábado, 1 de febrero de 2014

La paccha de Huari.

Desde la primera vez que fuí (ok, solo he ido dos veces) me llamó la atención. Una corriente de agua que fluye desde una esquina cercana a la plaza central de la pequeña ciudad de Huari, en la región Áncash. Y mi estimado pollo, residente hasta el día de ayer por cuestiones laborales en aquella ciudad, me dijo que era conocida como "la paccha" y que se cuenta que nadie sabe cuál es su origen ni de dónde viene el agua, la que nunca ha dejado de manar, ni siquiera cuando el resto de la ciudad se queda sin el líquido elemento o hay sequías.

Historias de fuentes que nunca se secan y cuyo origen no se conoce, las hay en todo el mundo. Desde las tumbas siempre inundadas como la del Santuario da Xestosa en Galicia (España) hasta la más cercana Tambomachay, en el Cusco, lo cierto es que todas ellas parecen haber estado relacionadas con cultos precristianos al agua. Y eso me hizo pensar en el nombre de paccha: la única vez anterior que lo escuché fue como referencia a un tipo de vasija ceremonial prehispánica que estaría, precisamente, destinada a dicho fin y que también ha sido encontrada en Áncash.

Otra de las cosas que le contaron a mi amigo el pollo es que quien bebe de dicha agua no se va de Huari. Él, altamente supersticioso, me dijo que no la bebiera, pero igual lo hice y aquí me tienen, de vuelta en Lima xD (no era verdad, era mito, al estilo de los MythBusters). Lo que sí puedo decir es que al poco rato de beber el agua me fue disminuyendo el malestar estomacal que tenía desde días anteriores y que ni las pastillas hacían remitir. Puede que las aguas sean curativas, puede ser sugestión o puede ser que el agua pura fue un alivio para un cuerpo mal acostumbrado a tomar gaseosas, jugos, tés verdes y cualquier otra cosa menos agua sin agregados.

Le tomamos varias fotos y también algo de cariño a esa fuente, cuyo mayor atractivo consiste en la cabeza antropomorfa esculpida en roca de la que brota el agua, que en algo me recordó a las cabezas clavas de estilo Recuay o a las de Tiwanaku. Pero dejo constancia de que no sé si esa roca e incluso la fuente son de origen prehispánico.

Sea como sea, la paccha ha dado nombre a algunos locales alrededor. Incluso hay un restaurante que tiene el creativo nombre de "La Paccha Náutica". Con el pollo bromeábamos diciendo que la única forma de hacer que la paccha sea náutica sería poniendo un barquito de papel en sus aguas. Wiii. Ok, no.

Bromas aparte, lo que no es gracioso es el estado de descuido en el que se encuentra el lugar. Un cartel prohibe que en ella se laven ropas, vísceras y vehículos y la gente se lo ha tomado al pie de la letra, porque lavan todo lo que no sea lo anteriormente mencionado: desde el perejil para el almuerzo hasta tachos y escobas. Y está bien que el agua fluya y se lleva todo, pero tampoco es para faltarle el respeto a un lugar emblemático de la capital ecológica de Áncash.

Bueno, aquí les dejo algunas fotos:

Una señora se acerca a la paccha de noche para aprovisionarse de agua.
Lavando el tachito.

Vista desde calle arriba.

Con los restos del perejil del almuerzo de alguien.

Vista desde calle abajo.
Y un video narrado por este humilde servidor ft. el pollo, los que juntos somos ¡el duo de la historia! You know?