Eterno verano.

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lunes, 10 de marzo de 2014

Grupo jihadista transforma ciudad siria en el núcleo del estado islámico al que aspira.

Traducción libre de: http://pamelageller.com/2014/03/jihad-group-transforms-syrian-city-nucleus-islamic-state-aspires.html/

Imaginen. Obama de forma encubierta intervino militarmente en nombre de los salvajes del la jihad en Siria. Siempre se trataba de imponer el Islam en el gobierno secular de Assad, y advertí esto hace más de un año.

Assad protegía a las minorías religiosas de la sharia y los homicidas musulmanes devotos. Ahora se enfrentan a un genocidio.

"Grupo disidente de Al-Qaida transforma ciudad siria en el núcleo del Estado islámico al que aspira" Fox News,  07 de marzo 2014 , (Associated Press).


BEIRUT - Una vez una comunidad vibrante y religiosamente mixta, la ciudad del este de Siria, Raqqa, es ahora una sombra de lo que fue, aterrorizada por los militantes de línea dura, que la han convertido en el núcleo de su visión para el califato islámico que esperan un día establecer en Siria e Irak.

En las raras entrevistas con The Associated Press, los residentes y activistas en Raqqa describen una ciudad en la que prevalece el miedo. La música ha sido prohibida, los cristianos tienen que pagar un impuesto islámico para la protección, la gente es ejecutada en la plaza principal, mujeres llevan la cara velada y extranjeros pistola en mano, con trajes al estilo afgano, patrullan las calles para hacer cumplir las restricciones de la Sharia.

Raqqa, a orillas del río Éufrates, es ahora la única ciudad en Siria totalmente bajo el control del Estado Islámico de Irak y el Levante, el grupo disidente de Al Qaeda que se considera la más feroz de las facciones militantes enclavadas en la revuelta contra el régimen del presidente Bashar Assad. Banderas islámicas negras revolotean en las esquinas y tejados de los edificios - incluyendo iglesias - como la forma en que los extremistas ponen su estricto sello islámico en la ciudad.

"Ellos nos han llevado de vuelta a la Edad Media", dijo un residente. Él y otros tres residentes - todos en la ciudad, excepto uno que recientemente huyó a Turquía - habló a AP a través de Skype con la condición de guardar el anonimato por temor a represalias por parte de militantes.

Fue hace exactamente un año que una alianza de brigadas islámicas y otros grupos rebeldes entró en la ciudad, animándose a medida que derribaban la estatua de bronce del fallecido presidente Hafez Assad. Otros derribaron un enorme retrato de su hijo Bashar, el actual presidente, golpeándolo con zapatos en escenas de euforia capturados por los activistas y publicados en Internet.

Raqqa, una ciudad de 500.000 habitantes, se convirtió en la primera y única capital de provincia de caer en manos de los rebeldes, comparada a Bengasi, la primera gran ciudad en Libia en rebelarse contra Muammar Gadafi y convertirse en un bastión de los rebeldes. La ciudad había sido considerada como un bastión de apoyo a Assad, con los líderes tribales firmes en su campo. Los residentes se mostraron cautelosos acerca de la toma de posesión, algunos felices de estar libres del control de Assad, pero muchos preocupados por cómo los rebeldes gobernarían.

Ahora los residentes y activistas antigubernamentales dicen que Raqqa ha llegado a simbolizar todo lo que está mal en una revolución que significaba lograr la libertad y la democracia tras 40 años de gobierno de la familia Assad.

El Estado Islámico de Irak y el Levante, también conocido por su acrónimo ISIL, se formó en la primavera pasada por el jefe de la rama de al-Qaeda en Irak, Abu Bakr al-Baghdadi, para expandir sus operaciones en la vecina Siria. Su irrupción en el conflicto de Siria provocó sangrientos enfrentamientos con otras facciones rebeldes e hizo que el mando central de Al Qaeda lo eche de la red terrorista.

Gracias a la liquidez, las armas y la experiencia, el grupo ha sacado provecho de las debilidades y divisiones de la oposición apoyada por Occidente, y del fracaso mundial de tomar medidas decisivas para ayudar a los rebeldes.

A principios de enero, los combatientes de ISIL expulsaron a las ​​facciones rebeldes rivales de Raqqa, incluyendo militantes del Frente Nusra vinculado a Al Qaeda. Sus números se hincharon con combatientes y partidarios de ISIL que se retiraron de algunas zonas que controlaban más al oeste de Siria y se trasladaron a Raqqa frente a las agresiones y amenazas de los rebeldes rivales.

Ahora alrededor de 5.000 partidarios de ISIL están en la ciudad, casi todos extranjeros, incluidos iraquíes, que tomaron la mayor parte de los puestos administrativos clave, también tunecinos, árabes del Golfo y chechenos, dijeron residentes.

"Raqqa es el núcleo para el Estado Islámico de Irak y el estado islámico naciente del Levante", dijo Thomas Joscelyn, miembro distinguido de la Fundación para la Defensa de las Democracias. "Sus leyes gobiernan casi todos los aspectos de la vida pública y privada.

"Al-Baghdadi", dijo, tiene "delirios de grandeza y cree que él es el legítimo nuevo califa".

"Los residentes dicen que la situación se ha vuelto sofocante".

"La gente tiene miedo de que el Estado islámico de la manera que solía tener miedo de las agencias de inteligencia", dijo un residente. "Cuando caminas por las calles de Raqqa sientes que estás en Chechenia".

"Una vez que se inicia la llamada a la oración, los propietarios de tiendas se ven obligadas a cerrar a la cabeza a la mezquita. Algunas alfombras de oración se despliegan frente a sus tiendas para ahorrar tiempo".

Mujeres veladas leales al Estado Islámico intimidan a las mujeres en la calle que no se cubren con el niqab que todo lo abarca, la túnica negra y el velo que dejan sólo los ojos al descubierto, dijo otro residente, que pidió ser identificado sólo como Abu Ibrahim. Las mujeres en niqab son abordadas si no usan guantes para ocultar sus manos. Abu Ibrahim dijo que vio a una anciana empujada por las mujeres de ISIL cuando levantó el velo de su cara para recuperar el aliento.

Cafés una vez llenos de fumadores con cigarrillos y pipas de agua han sido cerrados. La música ha sido prohibida. Las botellas de alcohol se rompen y los cigarrillos son confiscados y quemados. Carteles en la calle se expresan contra el tabaco e instan a las mujeres a cubrirse.

La plaza principal de la ciudad, la Plaza del Reloj, se ha convertido en un campo de ejecución. Los militantes decapitaron a un hombre allí a finales de enero, acusándolo de insultar al profeta Mahoma. Un número de personas acusadas de ser espías de Assad han muerto a tiros. El mes pasado, un hombre y una mujer acusados de adulterio fueron apedreados públicamente, aunque no hasta la muerte. Los milicianos les arrojaron piedras, pero les permitieron vivir como advertencia para los demás y los encarcelaron, dijeron varios de los residentes.

Un informe de esta semana de la Comisión de Investigación de la ONU sobre Siria citó los crímenes de guerra cometidos tanto por las fuerzas del gobierno como por la oposición, en particular por el Estado Islámico.

Citó varios incidentes que se produjeron en Raqqa el año pasado. En junio, una mujer fue torturada y amenazada de violación por "faltar el respeto" al Consejo de la Shariah, el organismo creado para imponer la ley islámica. En octubre, un hombre de 26 años de edad, fue detenido, golpeado y colgado de los brazos sobre la base de su orientación sexual. La directora de una escuela fue azotada en público por no llevar velo.

En octubre, los combatientes de ISIL quitaron la cruz de la iglesia de Saidat al-Bishara, reemplazándola con la bandera negra del grupo, y se estableció un centro de propaganda islámica en el edificio.

Más recientemente, el grupo impuso un impuesto islámico a los cristianos en Raqqa. El Estado Islámico dijo en un comunicado que los cristianos optaron por pagar el impuesto cuando se les dijo que eligieran una de tres opciones: convertirse al Islam, seguir siendo cristianos y pagar el impuesto o "rechazarlo y considerar que se enfrentaron con la espada del Estado Islámico".

Los residentes dijeron que la mayoría de los cristianos, que constituyen cerca del 10 por ciento de la población de Raqqa, han huido. Un residente dijo que alrededor de 20 familias se mantienen.

Abu Ali, un activista contra el gobierno secular de la ciudad central de Palmira, se trasladó a Raqqa y compró un apartamento el año pasado después de que fuera "liberado", pensando que allí sería más seguro. Recientemente huyó a Turquía después de que militantes del Estado Islámico saquearon su apartamento, confiscaron su ordenador portátil, teléfono y una pistola que llevaba para su propia protección.

"Tuve que salir. ¿Debía esperar hasta que me maten?".

Comentario personal: No digo que la vida en los países mayoritariamente cristianos (o de tradición y cultura basadas en el judeocristianismo) sea un remanso de paz, pero veo que aquí mucha gente se queja y granputea nuestra herencia cristiana. Culpan a los cristianos de las agresiones machistas hacia las mujeres (suelen olvidar que también hay agresiones hacia hombres o agresiones entre mujeres, pero eso no les importa mucho), de la supuesta homofobia, de que no se legalice totalmente el crimen del aborto... siendo que aquí no hay grupos cristianos que persigan ni a mujeres ni a homosexuales ni a proabortistas para fusilarlos. Hay crímenes, insultos, etc, pero si los enfocamos únicamente desde el tema de la religión, va a salir que también hay muchos ateos y agnósticos metidos en eso, pero como se supone que ser ateo es ser superior, casi casi un intelectual, no se dice... Sin mencionar claro a los grupos feministas que se meten a joder misas en Argentina o Francia y los grupetes de chibolos anarquistas que hacen pintas e intentaron quemar iglesias en España, por ejemplo.

Creo que a muchos nos da cólera, y si dependiera únicamente de mi ánimo y voluntad prendería fuego a esa gente podrida, pero es justamente el hecho de que mi religión me prohíbe responder a la agresión de igual forma, que muchos nos inhibimos de siquiera pensar o planear tales respuestas. Algo así no ocurre con el islam, cuyo "libro sagrado" alienta explícitamente a hacerle la guerra al "infiel" o como máxima misericordia ponerlo a pagar tributo "porque Alá es clemente y misericordioso" (mis pelotas).

Pero resulta, mis amigos relativistas, que... 

Solo en los países de cultura cristiana las mujeres pueden llegar y llegan a ser presidentas (incluido Corea del Sur, donde el cristianismo ha llegado a ser la religión levemente mayoritaria en los últimos años), además de vestirse como deseen y tienen leyes que las protegen de manera especial (como las disposiciones que penan el feminicidio de manera más dura que si se tratara del asesinato de un varón), solo en los países de cultura cristiana pudieron desarrollarse conceptos como los de la tolerancia y la ayuda social, solo aquí puedes pintarte el cabello de verde, pedir que se legalice la marihuana y tatuarte un papagayo en nombre de tu supuesta libertad sin que te capturen y te manden a corrección por ofender a los profetas, solo aquí pueden abrir discotecas para público homosexual sin que el clérigo del frente les ponga una bomba (tengo entendido que el único país árabe donde hay una agrupación homosexual legal y sin roches es Líbano... país que "curiosamente" tiene más del 40% de población cristiana y cuyo presidente debe ser cristiano, según la Constitución y es por esto, más permeable a las libertades promovidas por Occidente). Solo aquí pueden haber diarios que granputeen todos los días a las autoridades eclesiásticas sin que les peguen un tiro a los envalentonados redactores. Y solo aquí partidos políticos abiertamente ateos o incluso anti-humanos (como los verdes ecologistas europeos que prefieren que viva un panda en lugar de un humano "porque los humanos son la desgracia planetaria") están permitidos y tienen toda la libertad de difundir sus ideas, en medios de comunicación y hasta con dinero de los gobiernos. Y así hayas cometido el crimen más horrendo, en lugar de apedrearte se te da un juicio y un abogado. Desde aquí ya notamos una diferencia notable: Jesús impidió que apedrearan a la adúltera, perdonó a la prostituta y sanó al soldado romano al que Pedro cortó una oreja, pero Mahoma no, él incluso mandó matar a un hombre para casarse con su mujer, y sus seguidores por lo visto siguen bastante bien muchos de sus preceptos.

Así que antes de relativizar y decir que todas las religiones son iguales o que el cristianismo es el cáncer de la humanidad, más bien agradezcan que si no fuera porque tropas cristianas (bellos tiempos) impidieron el avance del islam más allá de los Balcanes, en este momento estaríamos con una Siria o un Egipto en nuestros propios países.

jueves, 12 de septiembre de 2013

11 de septiembre, Siria y los cristianos.

Iglesia Ortodoxa de San Nicolás, destruida al derrumbarse las Torres Gemelas. Próximamente será reconstruida y contará con un lugar para orar por las víctimas del atentado.
Hace doce años se produjo el atentado de las Torres Gemelas. Atentado de parte de los musulmanes de Al Qaeda para algunos, autoatentado para los más conspiranoicos, no entraré en esos detalles. De un tiempo a esta parte he aprendido a centrarme más en quienes considero afines a mí, y yo soy cristiano, así que hablaré de mis hermanos en la fe. No es que no me importen los muertos musulmanes, hinduistas, judíos, budistas o ateos, pero de esos hay mucha prensa progre ocupándose, mientras los cristianos somos los olvidados de los grandes medios y en más de un país nos desearían ver muertos y de hecho, nos matan con todo y ley de su parte (como en Pakistán con sus "leyes contra la blasfemia").

El día 11 de septiembre de 2001 un par de aviones secuestrados por miembros del grupo armado Al Qaeda se estrellaron contra las dos torres mayores del centro financiero de Nueva York. Algunos trataron de verlo como una respuesta de los árabes oprimidos contra el imperialismo occidental, sin mencionar la religión. Eso es un grave error, porque si bien en nuestros países se está asumiendo (a mi pesar) a la religión como algo privado y hasta prescindible y relativo, en otras culturas no lo es. La religión en otras culturas y muy especialmente en el mundo musulmán, está muy presente, y por ella se vive, se mata, se compra y se legisla (y esto es tan así que hace muy poco, Sudán se partió en dos países por la religión: el norte musulmán y el sur cristiano). Y eso no solo es válido para los musulmanes, sino también para los cristianos, judíos, zoroastrianos, bahaís, etc, que viven en ese contexto. Allí se ve el nacimiento de partidos políticos que no tienen vergüenza en proclamarse confesionales y que suelen tener brazos armados. Así tenemos a Hamas y Hezbollah por los palestinos musulmanes, el Partido Popular Hindú en la India, las Falanges Libanesas, por el cristianismo maronita libanés, Zowa por los cristianos asirios de Irak, etc.

La civilización occidental, anteriormente llamada cristiandad, está pasando por una etapa de decadencia e inseguridad en donde todos los valores que la fundaron son puestos en entredicho, relativizados, despreciados y hasta reemplazados por modas provenientes de otras culturas o de la simple frivolidad del momento. Recuerdo cuando hace años leí el libro "El Choque de Civilizaciones" de Samuel Huntington y hablaba de las distintas civilizaciones en las que está dividido el mundo. La civilización islámica es más joven y se mantiene firme en sus valores y segura de mantenerlos y propagarlos. La civilización occidental ya no, y después de dos guerras mundiales se encuentra sumergida en el relativismo y odiando sus orígenes. Me hace recordar a la etapa final del Imperio Romano, donde se perdió el orgullo por los valores y la religión propios y la gente se entregó a toda clase de modas y creencias de los pueblos anteriormente sometidos. Así tenemos a gente de las clases altas adorando a la diosa egipcia Isis o al mazdeísmo persa entre los soldados y al cristianismo hebreo ganado adeptos en las capas desfavorecidas. Por más que ahora Occidente salga con sus tonterías del pluralismo y de que la diversidad es una fuerza, eso no se cumple en otras culturas, y al Imperio Romano por dársela de pluralista ya le llegó su final en alguna oportunidad: todos desunidos acabaron siendo presa fácil de los bárbaros. También está el caso de cómo fue ganado el norte de África y Medio Oriente por el islam: aparte de las conversiones forzosas o por evitar los impuestos, el cristianismo en esos lugares estaba fragmentado en infinidad de sectas que luchaban entre sí, y el islam fue visto como un agente unificador. Incluso ahora en Siria, para ser los cristianos el 10% de la población, están divididos en algo de cinco iglesias con sus jerarquias, sin contar las iglesias evangélicas.

En medio del autoodio del "todo da igual" Occidente ha terminado odiando su pasado espiritual y todo lo que se lo recuerde. Anteriormente los grandes países de la cristiandad defendían a sus hermanos menores en la fe que estaban en peligro (como aún lo hacen los musulmanes de otros países, por ejemplo, ayudando a los chechenos dominados por Rusia, los uigures dominados por China, los bosnios, o mandando combatientes para el islamista Al Nusra en Siria) y es así como, por ejemplo, las Cruzadas convocaron a grandes cantidades de personas dispuestas a dar su vida por la recuperación de las tierras de Medio Oriente, que anteriormente fueron mayoritariamente cristianas y fueron invadidas por los musulmanes y, en tiempos más recientes, cuando se creó el Estado del Líbano en 1943 y los franceses garantizaron que los cristianos (el 50% de la población) tuvieran acceso al gobierno y que esto fuera contenido en su Constitución.

Pero actualmente, aparte de ese mismo autoodio que está causando que mucha gente se convierta al islam, el budismo o el neopaganismo en Reino Unido, Francia o España, mientras cierran e impiden la construcción de nuevas iglesias, también se ha visto que la potencia estadounidense, que irónicamente lleva el "In God we trust" en sus billetes, ha decidido derrocar al gobierno sirio de la familia Assad, al parecer para asegurarse más poder y más petróleo en Medio Oriente. La familia Assad proviene de una minoría: los musulmanes alauitas, caracterizados por un sincretismo entre islam, cristianismo y paganismo, y por esto, tolerantes y protectores de las minorías. El grupo al que USA apoya para este fin no es un ejército secular defensor de la democracia, sino un grupo terrorista formado por musulmanes sunitas que quieren imponer la ley islámica y con lazos con Al Qaeda. Estados Unidos para conseguir más poder y más petróleo ha tranzado y alimenta a los mismos que mataron gente hace doce años en el centro de su ciudad símbolo.

Este grupo, Al Nusra, es el que, para demostrar cuánto aman a Occidente, se ha lanzado a atacar y matar a aquellos que en su imaginario "los representan": los cristianos sirios, incluidos los de localidades cristianas desde hace casi dos mil años, como Maalula, aquel lugar donde aún se habla el arameo de Jesús y que hace años quiero conocer, y últimamente también en la aldea de Al-Duvair, de donde ví una foto con, incluso, niños muertos.
Pero el islam es paz y Al Nusra y el Ejército Libre Sirio aman la libertad.
Para el islam, esta es una confrontación con la cristiandad. Y la cristiandad, para ellos, son los infieles que han de ser convertidos, a los que ven como degradados morales que quieren imponerles su cultura de pecado, idolatría y además, quitarles sus recursos. Porque aunque en la mayor parte de Europa la religión les importe un pepino y su debacle moral no esté basada en la Biblia sino en su negación, ellos siguen viendo a Europa como lo que era antes: la defensora y expansora del cristianismo, así, con ateos, agnósticos y new-ages metidos en el mismo saco.

Me hace sentir impotente, dolido y molesto el ver cómo mis hermanos en la fe en Siria, Egipto y Palestina son muertos, y a veces confían en que los países "cristianos" los ayudarán, y se decepcionan al ver que, mas bien, ayudan a sus asesinos. Estos ataques no son de ahora, sino que llevan décadas y son la razón por la que la diáspora árabe en países como Chile o Australia, no sea mayoritariamente musulmana sino cristiana ortodoxa. Los musulmanes de Al Nusra entran a los pueblos cristianos, han secuestrado a dos obispos, matado gente, quemado iglesias (algunas de siglos de antigüedad) y según Rusia, son los que verdaderamente usaron las armas químicas para acusar al gobierno de hacerlo, pero Estados Unidos y su presidente descendiente de musulmanes los apoya, y quien defiende a los cristianos y demás minorías es el ejército del gobierno legítimo de Siria, ese que los gringos se quieren bajar. Ahora también se ha sumado Rusia para calmar las aguas. Es el único país que le puede poner freno a Estados Unidos en este caso y es, además, uno de los pocos que defiende abiertamente el cristianismo y sus valores (en su versión ortodoxa) incluso en las leyes, y le importa un pepino lo que los otros países digan.

En estos días el Papa Francisco se ha dedicado a tuitear y a muchos cristianos solo nos ha quedado orar, ayunar y esas cosas. No disponemos de algún gobierno que esté dispuesto a ayudar a nuestros hermanos desprotegidos con intervención física, aunque, como leí por ahí, hace 2000 años que nos quieren extirpar y la sangre de los mártires solo ha servido para ser semilla de nuevas conversiones. Nuestra religión crece, en secreto, "en las catacumbas", en Irán, Afganistán, la India y China, y de forma más libre en África y Corea del Sur. A pesar de haber pasado por tantos años de opresión comunista, la fe aún se mantiene fuerte en algunos países europeos del este, como Rumania, Moldavia o Polonia. Como leía en un artículo (aunque referido a la República Checa), es en las sociedades donde el cristianismo es minoritario o perseguido, donde encuentras a gente verdaderamente cristiana.

Estos hechos (sumados a otros de mi vida personal), han ocasionado un fuerte cuestionamiento en mí con respecto a la forma relajada en que he estado viviendo mi fe. En años pasados, cuando realmente la vivía, mi vida era mucho mejor en todo sentido y empezó la caída cuando me relajé y viví una vida más de no creyente que de cristiano. Mi decisión en la que ya estoy trabajando, es la de retomarla. Debemos considerarnos afortunados de poder vivirla y difundirla en un lugar en el que aún no somos perseguidos, mientras que otros están muriendo o siendo perseguidos por sus creencias al otro lado del mundo.

domingo, 30 de junio de 2013

(Entrada espiritual y cultural). Monacato oriental: Variedad de tipos de vida monástica en la antigua Siria.

Sé que mi blog, tan lleno de cosas que se me ocurren y que a veces andan un tanto alejadas de la moral christiana no es el lugar más idóneo para colgar este tipo de cosas, pero aprovecho que aún me faltan una o dos entradas sobre mi contacto con otras religiones para colgar esto. Pro-Ortodoxia fue la página que me hizo conocer las iglesias ortodoxas cuando tenía alrededor de 13 o 14 años. Incluso imprimí mucho de lo que había en la página y en algún lugar ha de estar aún.

Hace poco ví que reabrieron la página, pero la sección "Monacato" que me parecía interesantísima, no está. Así que rescaté esta vieja entrada que nos habla sobre lo que fue esa gran etapa de inicios del cristianismo donde muchas personas lo dejaban todo para encontrar a Dios de las formas más variadas y con las penitencias más diversas. Desde estar parados sobre una columna hasta hacerse pasar por locos para ser humillados (esta última llamó mucho mi atención). El origen de todos los monaquismos se dió en el desierto, algunos dicen que en el sirio y otros en el egipcio. Porqué sí, aunque muchos no lo saben, la mayor parte de Medio Oriente fue cristiano antes que musulmán y en muchos países aún quedan grandes minorías, que alcanzan el 10% en Siria y Egipto y casi la mitad de la población en Líbano (eran mayoría hasta hace unas décadas pero han emigrado por la violencia musulmana). Las formas de vida de estos monjes fueron imitadas incluso en el cristianismo occidental y después en la rama mística del Islam: el sufismo, que surgió en las mismas zonas y quizá llegó a coexistir con los últimos de estos monjes.

Otro dato: si bien a los cristianos de Siria, Armenia, Irak, Palestina y Egipto se les suele catalogar de "ortodoxos", la mayoría no profesa exactamente la misma fe que los "ortodoxos clásicos" (griegos, rusos, rumanos, serbios, búlgaros, ucranianos, etc) sino una fe incluso más antigua, donde el copto, el arameo (la lengua de Jesús) y el siríaco se siguen usando como lenguas litúrgicas y que se separó de la "ortodoxia" en el año 431 (Concilio de Éfeso), porque según ellos, en Jesús no coexistían las naturalezas humana y divina, sino solo la divina, lo que no es poca cosa, porque el día de hoy se rompen iglesias protestantes por tonterías como que el pastor no quiso que se toque rock en la alabanza y los feligreses sí querían.

Vaya mi saludo y mi respeto para esos verdaderos cristianos que dan ejemplo de lo que es dar la vida por la fe. Aquí la fe se nos ha dormido porque la pasamos tranquilos, pero allá, donde es cosa de vida o muerte, es donde se ve quién realmente ama a su Creador.


Me gusta seguir sus páginas de FB. Tienen unas imágenes muy buenas.

MONACATO ORIENTAL
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VARIEDAD DE TIPOS DE  VIDA MONÁSTICA EN LA ANTIGUA SIRIA

              Téngase en cuenta que los monjes sirios, y más particularmente los anacore­tas, gozaban de una gran libertad para organizar su vida. En general, vivían libres como los pájaros del cielo, sin reglamento de vida, ni superior, al menos los del primer período que va hasta el concilio de Calcedonia, año 451. Las sagradas escrituras, las máximas de los ancianos y, sobre todo, la iniciativa personal, eran las normas sobre las que basaban su espiritualidad. Cada solitario consultaba sus fuerzas y, siguiendo el carisma que le dictaba la conciencia, se comportaba como le parecía. Gracias a esta libertad de organiza­ción, el monacato sirio produjo los más pintorescos y variados ejemplos de vida monástica. Sin pretender ser exhaustivos, enumeraremos las diversas categorías de monjes que marcaron al monacato sirio.

1- Los estacionarios: o los monjes que se condenaban a la statio o inmoviliza­ción absoluta. Se imponían como regla estar siempre de pie, sin hablar ni alzar los ojos, sin extenderse para dormir. «Entre éstos, anota Teodoreto, hay quienes están constantemente de pie, otros sólo una parte del día».

              Teodoreto enumera entre los primeros a Moisés, Antioco y Zebinas. Este, no pudiendo conservar, al final de sus días, la posición vertical todo el tiempo, se valía de un bastón como apoyo. Su discípulo Policronio, llegado a viejo, se dejó persuadir por Teodoreto, y se construyó una estrecha celda. Apoyaba su cuerpo en la pared y así evitaba las caídas.

              La statio prolongada agotó tanto a Abraham de Carres que no pudo caminar más. Abba «pasaba el día y la noche de pie o arrodillado, ofreciendo oraciones a Dios».

              Otros, para mantenerse en posición vertical, sobre todo cuando dormían, se ataban a un poste o se hacían pasar una cuerda debajo de los sobacos o se ataban a una viga del techo.

              Esta terrible ascesis seguía practicándose en el siglo X, ya que el célebre Rabban Yozedeq de Mesopotamia «estaba constantemente de pie y caminaba siempre, ya orase, ya recitase los salmos». Cuando, vencido por el sueño, su cuerpo le pedía un poco de descanso, se acostaba sobre una tabla inclinada con el fin de que sus pies tocasen tierra y así dormía.

2- Los dendritas: del griego dendron, árbol. Eran anacoretas que vivían en los árboles, imagen de nuestros antepasados paleolíticos. Construían sobre las ramas una especie de cabaña y allí pasaban su vida. Otros se privaban de este «lujo», como el dendrita que vivía en el siglo VII en un gran ciprés junto al pueblo de Irenin, provincia de Apamea. La providencia le permitió caer al suelo varias veces. Para evitar este inconveniente, se ató al tronco del árbol con una cadena de hierro. Así, cuando perdía el equilibrio, no llegaba al suelo, sino que quedaba suspendido entre cielo y tierra, esperando la llegada de un alma caritativa que le pusiese en posición vertical.

              La ascesis dendrita emigró de Siria a occidente, ya que vemos, en el siglo XIII, a Antonio de Padua practicando este género de penitencia en Padua. El santo se hizo construir una especie de cabaña entre las ramas de un gran nogal y allí pasó los últimos días de su vida.

3- Los acemetas: del griego akemetoi o «los que no duermen». Los sirios les llamaban chahore «o los que vigilan». Eran monjes que vivían en comunidad y se turnaban por grupos en el coro con el fin de asegurar, día y noche, la laus perennis o la recitación continua del oficio divino. Los acemetas interpretaban a la letra las palabras de Jesús: «Es preciso orar en todo tiempo y no desfallecer» (Lc 18, 1). De esta manera la comunidad, en cuanto tal, no dormía y estaba siempre presente en la oración. El tiempo no ocupado por la oración, lo empleaban en el apostolado y en el servicio a los necesitados.

              Aunque esta institución prosperó, sobre todo, en la región de Constantino­pla, tuvo sus orígenes en Siria. Alejandro, su fundador (muerto en el 430), se estableció primeramente a orillas del Eufrates, cabeza de una comunidad de varios centenares de monjes. Allí ejerció un fecundo apostolado en la conversión de las tribus árabes de la estepa. Después, queriéndose instalar en Antioquía, se encontró con la oposición del obispo Flaviano y, buscando cielos más clemen­tes, emigró a Bizancio.

4- Los boskoi:  El cénit de la más ruda ascesis fue alcanzado por los monjes-pastores o boskoi, en griego. Este es un término usado por el historiador Sozomeno para designar a ciertos ascetas de costumbres salvajes. Vivían a la intemperie, en la campaña, caminando a cuatro patas como los animales y alimentándose de hierbas que pacían a la manera de las ovejas. Los obispos Lázaro y Jacobo provenían de esta categoría de anacoretas.

5- Los Locos por Cristo: Los más desconcertantes anacoretas que poblaron las soledades sirias fue­ron los dementes, dementes por Cristo, saloi, en griego. Estos, para practicar la humildad y el desprecio de si mismos, vagabundeaban de día por los pueblos, haciéndose pasar por débiles mentales o poseídos del demonio. La noche la consagraban a la oración solitaria e intensa.

              El más ilustre representante de esta categoría de anacoretas fue San Simeón el Loco, cuya vida fue escrita por su contemporáneo Leoncio, obispo de Neápolis en Chipre (muerto en el 650). Originario de Emesa, hoy Homs, Simeón pasó 39 años de vida solitaria a orillas del río Arnón, en la región oriental del mar Muerto. Cansado de estar solo, decidió volver a su patria y dar ejemplo inaudito de humildad a sus conciudadanos. Llegado a Emesa, entró a la iglesia en el momento en que se celebraban los santos misterios. Provisto de un tirabeque y de nueces, orientó su puntería hacia el altar, apagando una a una las velas. Después subió al púlpito y comenzó a bombardear a las mujeres con los proyectiles que le quedaban.

              Su conducta excéntrica llegó a la inmoralidad fingida. Un comerciante de vinos llegó a la conclusión de que Simeón no era tan loco como le creían en Emesa y le dio trabajo en su casa. Simeón, para huir de la vanagloria y hacer cambiar a su amo de parecer, se propuso algo insólito. Durante la noche se filtró en la alcoba donde dormía la mujer del comerciante y se hizo sorprender por el marido. Echado de la casa a grandes gritos, el comerciante repetía, a quien quería oírle, que Simeón era el más perverso de los hombres. Esto era precisa­mente lo que buscaba el asceta. La santidad de Simeón fue reconocida después de su muerte.

6- Los vagabundos: Con este término queremos designar a las malas hierbas de la pradera de Teodoreto. Eran monjes que, abusando de la virtud de los otros, erraban de pueblo en pueblo, de casa en casa, perturbando la paz de la Iglesia y del Estado. Era la mejor manera, según ellos, de manifestar su condición de extranjeros y advenedizos en este mundo.

              Sustrayéndose a toda disciplina, se imponían la más rigurosa ociosidad. «Por su conducta no son monjes, dice de ellos el obispo Isoyahb, y por su hábito no son seglares». San Jerónimo, desde su retiro de Caléis, lanza contra esta categoría de monjes las invectivas más virulentas de su pluma.

              Los vagabundos fueron condenados por diversos concilios regionales, prue­ba de que las malas hierbas difícilmente se extirpan.

7- Los estilitas: del griego stylos, columna, para evitar el vagabundeo, vivían sobre columnas, en una inmovilidad casi absoluta. Gracias al ascendiente de su fundador, San Simeón el Grande, el estilitismo se propagó prodigiosamen­te en Siria, suscitando numerosas vocaciones entre sus conciudadanos. El popular santo y monje ruso del siglo XIX, nuestro querido San Serafín de Sarov, practicó esta ruda vida ascética durante tres años, luego se consagró a la vida misionera, hasta su muerte acaecida en 1833. San Serafín de Sarov y otro monje anónimo del Monasterio ortodoxo de Tizmana en Rumania, fueron los últimos monjes estilitas de los que se tenga noticia.

8- Los reclusos: éstos fueron otra numerosa categoría de monjes sirios, los cuales vivían recluidos voluntariamente. Eran ascetas que, para evitar el mundanal ruido, se encerraban en celdas estrechas, donde no hablaban más que con Dios.

9- Los hipetros: De la primitiva fauna monástica no podemos olvidar a los hipetros, del griego ypethrios o monjes viviendo a la intemperie. Teodoreto les clasifica en dos grupos: los que se encerraban en recintos no cubiertos, hechos de piedra sin argamasa, en donde el sol les tostaba en verano y el hielo les torturaba en invierno y los que, despreciando el más modesto recinto, se exponían, inmóviles, a la curiosidad general, de tal manera que la gente podía verles y palparles.

              El fundador de esta ascesis parece haber sido San Marón. Este vivía al aire libre en el períbulo de un templo pagano, situado «sobre una cima venerada por los paganos», seguramente sobre la actual montaña de Qalaat Kalota, a 25 kilómetros al noroeste de Alepo. San Marón tenía junto a sí una tienda, como precaución en caso de lluvia muy intensa, pero raramente se guarecía en ella.

              San Marón tuvo muchos émulos. La misma ascesis fue practicada por su discípulo Jacobo el Grande, que vivía en una montaña «a 30 estadios de nuestra ciudad», es decir, a unos 5 kilómetros de Ciro. No tenía «ni tienda, ni cabaña, ni recinto». El cielo le servía de techo. Un crudo día de invierno, habiendo descuidado de guarecerse en una cueva, fue sepultado en la nieve. Así permane­ció tres días. Al cabo de este tiempo, unos campesinos que pasaban por el lugar le sacaron de aquel frigorífico, usando palas y picos. Teodoreto añade: «Todo el mundo podía verle combatir, hasta tal punto que rechazaba las necesidades inevitables de la naturaleza». Finalmente, agotado por las terribles penitencias, cayó enfermo de un flujo de bilis, después sanó y se mantuvo firme hasta su muerte.

              Otro discípulo de San Marón fue Limneo, que practicó la misma ascesis sobre una eminencia que domina el pueblo de Tárgala. Este asceta tuvo un colega en santidad llamado Abba el Ismaelita, el cual, acostumbrado desde su nacimiento a vivir al raso, juzgaba superfluo el más modesto techo. «Cuando helaba se ponía asiduamente a la sombra y en la más fuerte canícula buscaba el ardor del sol».

              Monjes a la intemperie fueron: Eusebio que vivía cerca del pueblo de Asijas, Moisés, el cual, para sentir más rigurosamente las variaciones de temperatura, se estableció sobre una cima que domina el poblado de Rama y Juan. Este cortó un almendro que en verano le procuraba un poco de sombra, «con el fin de privarse de este placer».

              También hubo mujeres que se impusieron esta ruda penitencia. Maranna y Cira, nobles damas de Alepo, se encerraron en un recinto sin techo, situado en un arrabal de la ciudad. Obturada la puerta a cal y canto, «soportaron la lluvia, la nieve y el sol».

              El obispo de Ciro, haciéndose eco de esta euforia mística de sus conciudada­nos, añade: «Podría citar otros muchos en nuestras regiones, en las montañas y en las llanuras, tan numerosos que es difícil enumerarlos y más aún escribir sus vidas».

San Simeón El Estilita.
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