Eterno verano.

domingo, 11 de octubre de 2015

10 canciones para ir por la playa al atardecer.

No importa tanto lo que estas canciones expresen en sus letras como lo que nos hacen evocar con su melodía. Indiscutiblemente no son canciones en las que pensaríamos para alentar una pichanga o para comer un cevichito con su respectiva cerveza (aquí en Perú la música que suele acompañar a la gastronomía nacional es, principalmente, la criolla) pero sí para los momentos en que nos ponemos feeling o vamos, por ejemplo, por alguna carretera solitaria, con el atardecer a un lado y la brisa abofeteándonos el rostro.

O quizá para un momento de contemplación frente al océano, también al atardecer (por la tranquilidad que nos proporciona y las emociones que propicia).

Sin más preámbulo los dejo con diez de estas canciones.

1. Mr. Mister - "Broken wings"


2. The Cars - "Drive"


3. FR David - "Words"



4. Wax - "Right between the eyes"


5. Paul Young - "Everytime you go away"


6. Glenn Medeiros - "Nada cambiará mi amor por tí"



7. Classics IV - "Traces"

Y retrocedimos hasta 1969 para desenterrar casi arqueológicamente, este clásico.



8. Río - "Todo estaba bien"



9. Autocontrol - "Fantasy"


10. Foreigner - "I want to know what love is"


Bonus Track: Cementerio Club - "Una vez más"

domingo, 27 de septiembre de 2015

Más loco que una cabra.

Vivimos en una época en la que todo se deconstruye (?) y en la que te dicen que puedes ser lo que quieras. O mejor dicho, lo que te creas, no importa que las apariencias exteriores digan lo contrario. Ya lo decía yo hace menos de un año, que todo esto terminaría desembocando en que alguien se creería pony y pediría que lo monten para no sentirse discriminado. Fallé por poco, ahora salió la noticia de un inglés que decidió tomarse unas "vacaciones de humanidad" (como si ser humano le pareciera una carga) y vivir como cabra. Esto no pasaría de ser una excentricidad sino fuera porque hasta se hizo un "tratamiento" médico para dañar temporalmente parte de su cerebro y no poder hablar.

O sea, digo yo, hay quienes joroban a los católicos por tener sus "retiros de silencio" pero a este pata lo ven muy normal y dicen que "no lo critiquen porque no hace daño a nadie". ¿A dónde vamos a llegar con tanta contradicción?

¿Qué clase de médico accedería a hacer un "tratamiento" de esa índole? ¿No se supone que juraron no dañar y buscar siempre el bien y la salud? Esto confirma una vez más que la medicina se ha vuelto un simple negocio, algo así como las caritas pintadas o las hamburguesas.

Me parece preocupante que cada vez más gente diga cosas como "Los seres humanos somos el cáncer del planeta". Eso no es más que autoodio. Se entiende que hay gente podrida pero también gente luminosa, no metan a todos en el mismo saco. En todo caso, los que piensan así son los que hacen daño con su estupidez y deberían estar en un centro psiquiátrico o extirparse como tumores y suicidarse, para que sean consecuentes con su estúpido pensamiento y dejen de quitarle oxígeno a Gaia.

Yo, por mi parte, nunca podría ser una cabra. Me repugna la idea de los cuernos. El único animal que admiro es el gato, es un ser místico, independiente y según algunos, extraterrestre. Pero ser gato debe ser una vaina: tienes espinas en el miembro y las gatas te corretean después del acto para acabar con tu vida. Lo he visto en vivo: hay una gata en el Jirón Ica que comete violencia de género contra un gato cada que lo ve y lo ha dejado todo chuzeado al pobre por el único delito de hacerle caso cuando está en celo. Cualquier parecido con algunos humanos es pura coincidencia.

Sea como sea, hubo una noche de Año Nuevo (la de 2013) en que con unos amigos decidimos sacar nuestro animal interior. Es así como nos pusimos máscaras de gato, gallo y perro y salimos a que en las calles de Huaraz nos vean como patas muy divertidos, o como una suerte de psicópatas en búsqueda de víctimas. Hasta nos metimos a una disco y fuimos la sensación.











Para que vean que cuando les digo que querer tomarse "vacaciones de humanidad" es una estupidez, no lo digo desde fuera, sino que ya lo he vivido. Pero nada de ponerse prótesis. Esas sí son huevadas.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Sabiduría e inocencia desde una caja de cartón.

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Dale un par de zapatillas de marca a un adolescente superficial y lo harás feliz.

Dale la caja de esas zapatillas a tu gato y lo harás aún más feliz.

Es probable, incluso, que el adolescente deje las zapatillas olvidadas después de unas semanas (cuando "dejaron de ser novedad") pero que el gato siga jugando a esconderse y saltar desde la caja por algunos meses más. Quizá imaginen ser felinos salvajes que desde su escondite acecharán a la presa que les servirá de almuerzo.

Siempre he creído que se puede aprender de todo y de todos y que importa más el mensaje que el mensajero. ¿Por qué no hacer un pequeño esfuerzo de humildad y dejarnos enseñar por nuestros pequeños amigos peludos?

Creo que una de las razones por las que nos gustan los gatos, los perros y otros animales de compañía es porque nos ponen en contacto con esa imaginación e inocencia de la ya lejana niñez. Cuando éramos pequeños nos escondíamos debajo de la mesa e imaginábamos que estábamos explorando una cueva sin fin. Recuerdo que, incluso, llegué a crear una historia sobre un palacio subterráneo observando las tapas abiertas de los medidores de agua de un parque cercano e imaginando que eran ventanas que llevaban a alguna parte. También veía las aspas de los ventiladores y me imaginaba helicópteros que dibujaba con mis crayolas.

Cuando crecemos desdeñamos la imaginación y la inocencia. Creemos que los muy imaginativos son inmaduros o personas que "no quieren crecer" y deben ir al psicólogo. Asesinamos a nuestros amigos imaginarios y destruimos nuestros universos paralelos. Paradójicamente es en ese momento y no antes, cuando empezamos a sentirnos verdaderamente solos y buscamos llenar ese vacío comprando toda clase de chucherías o volviéndonos adictos a un trabajo.

Creo que las personas a las que nos gustan los temas de misterio conservamos un poquito de ese mundo imaginario que aún se niega a morir en nuestro interior. Por eso creemos que otros mundos habitados o que el viejo fantasmita de la infancia (ahora llamado "extraterrestre que abduce") pueden ser posibles. Pero, como digo, es solo un poquito. Para ver la inocencia en toda su pureza es mucho más sencillo mirar a nuestros amigos de cuatro patas. Ya no digo ni siquiera a los niños, porque desde muy temprana edad se hallan influenciados por el ir y venir del mundo consumista y sus modas enfermizas.

Por eso, cuando veas a tu gato o tu perro, agradécele y trátalo bien. Él es un maestro y una ventana a ese paraíso terrenal que ya hemos olvidado y del que muchos no hubiéramos querido irnos.

Y, créeme, él también lo sabe.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Las tierras altas del altiplano: Atravesando el Titicaca (2).

Conocer el Lago Titicaca fue una de las experiencias más bonitas del viaje. Por más que uno vea documentales y fotografías no se puede imaginar la sensación de estar frente a ese pequeño gran mar interior. Un verdadero cuestionamiento a tus conceptos se produce al observar playas rodeadas de montañas, olas capaces de impedir el tránsito de las lanchas, una Armada asentada en sus costas y, en fin, un ir y venir de personas de las más diversas procedencias y pensamientos.



El bus nos dejó en la orilla del Estrecho de Tiquina, antes de continuar con rumbo a Copacabana. Nosotros pasamos primero, en una lancha y el bus pasaría después, sobre una artesanal embarcación de madera. Nos intrigó cómo es que podría pasar estando el lago tan movido. Y es que justo por esos días habían llegado unos vientos del sur particularmente fregados que hicieron que tuviéramos que esperar por más de dos horas. Sin embargo, todo tiene su lado positivo: aprovechamos para comer las deliciosas empanadas de papa y huevo locales, tomamos una sopa contundente llamada chairo y cerramos la operación bitute con una deliciosa trucha frita estilo Lago Titicaca.



La empanada antes de ser devorada.




Monumento en recuerdo de la Guerra del Pacífico y el justo reclamo boliviano a una salida marítima.






Estatua de Manco Cápac, quien, según la leyenda, emergió de las aguas del lago para fundar el Tawantinsuyu..


Trucha frita.


Chairo.
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Pero más allá de lo anterior, no podía dejar pasar la ocasión de conocer las playas bolivianas.

¿Cómo?

¿Playas en Bolivia?

Pues sí. Este pequeño mar interior tiene sus playas. Unas interesantes playas de altura donde hace demasiado frío como para meditar calatitos. Sin embargo tienen su encanto. Dicen que las mejores playas están en la Isla del Sol, en Copacabana y también en el lado peruano del lago (concretamente en Juli), pero no las llegué a ver. Aún así, disfruté de momentos de relajo frente al Estrecho de Tiquina mientras tomaba una lata de Paceña heladita.





Rumbo a Copacabana, la carretera asciende de nivel, proporcionándonos unas incomparables vistas panorámicas del lago. Desde allí pareciera no tener fin. Y agradeces el privilegio de poder contemplar esta maravilla de la naturaleza.



miércoles, 2 de septiembre de 2015

Fenómeno del Niño.

Aquí pues, hablando de climas.
- Creo que llegó el "Fenómeno del Niño".
- Imposible, llegará en enero.
- Que no, que ya llegó ahora y está bien fuerte.
- En eso sí te doy la razón, dicen los meteorólogos que será "Extraordinario".
- Lo extraordinario es que tanta gente salga embarazada como si se hubieran puesto de acuerdo.
- Un momento, estamos hablando del clima.
- Yo te hablaba del clima humano. La gente anda con calentura.
- Por eso te invité un café helado.
- No, yo jamás.
- ¿Ti?
- Que sí, yo busco a un hombre que me respete y que haga "la opción v". Si no, jamás.
- Hablando de eso ¿Te enteraste que Fulana dejó Enfermería y estudiará Administración?
- ¿Por qué?
- Por casta.
- ¿?
- Es que un médico le dijo que como enfermera tendría que ver hombres desnudos y ella dijo que antes muerta que sencilla, digo... que antes muerta que pecadora.
- Que triste su vida.
- Imagínate que terminó con su flaco porque le pidió una foto suya sin ropa.
- ¿Y ella le mostró una foto de su mano desnuda diciendo "adiós"?
- Exactamente.
- ¡Qué traumada!
- Lo bueno es que es imposible que ella sea afectada por el "Fenómeno del Niño".
- Estás en lo cierto. Pero morirá virgen.
- Le pediré una estampita.
- Eres muy astuto.

domingo, 23 de agosto de 2015

Regresó Z Rock & Pop a Lima en los 98.7 FM, pero...

Hace unos días la señal de Radio Kalidad (Lima Este) fue reemplazada ni más ni menos que con la de Radio Z Rock & Pop, que iniciaba así su retorno a (parte de) la ciudad de Lima, después de varios años de ausencia y un intento fallido por retornar en 2012. La señal de Z, sin embargo, sí había permanecido en algunas otras ciudades del país como Tacna, Arequipa y Cusco.

Si bien en el Facebook oficial de la radio anunciaban que esto era solo la primera parte del regreso, ya que una vez potenciados los equipos llegarían a toda Lima, esto me parece un tanto difícil a través de los 98.7.

En primer lugar, una revisión a la página del Registro Nacional de Frecuencias nos muestra que la canalización de los 98.7 solo abarca al distrito de Ate Vitarte y parte de Lurigancho - Chosica. No hay autorización para emitir más allá. Los 98.7 también están canalizados independientemente para Lurín - Pachacamac y para Chilca - Mala - Asia, donde otras emisoras ya han sido autorizadas para emitir.



En segundo lugar, existen emisoras piratas que han ocupado esa frecuencia desde hace buen tiempo. Así, por ejemplo, en El Agustino y parte de Barrios Altos está Agustiradio, una emisora indefinida que un rato pasa huayno y al siguiente rock refrito de los 80s; y en Independencia y parte de SMP está Kaliente, que pasa cumbia, salsa y techno. Despejar el dial de esas emisoras es difícil, porque como no interfieren el ámbito para el que Z está autorizada, supuestamente no tendría por qué reclamar. Es por eso que, por ejemplo, en el Cercado de Lima no podemos escuchar bien la nueva señal de Z porque está interferida por la primera de dichas radios.

Sea como sea, espero que solucionen ese problema. Podrían, además, utilizar la frecuencia 91.5 de Ventanilla para repetir la señal, porque también pertenece a los dueños de Z.

sábado, 15 de agosto de 2015

Las tierras altas del altiplano: El occidente boliviano (1).

Primer contacto: Llegamos, con muchas ilusiones, el 4/8 a eso de las 6pm por el puente fronterizo de Desaguadero. Debo mencionar que Desaguadero es un pueblo dividido en dos: una parte es peruana y la otra boliviana, separadas por el río del mismo nombre. Me dirigí junto con mi primo al puesto boliviano de Migraciones, en cuyo mismo edificio hay una delegación policial por la cual debes pasar para que revisen tus cosas (no hay scaner y solicitan que saques todo lo que llevas en tu equipaje). Seré concreto: Los policías nos solicitaron dinero a nosotros y a una señora que nos antecedía con la excusa de que a nuestras tarjetas de Migración les faltaba llenar un recuadro. Incluso nos amenazaron con que si no pagábamos no nos dejarían pasar o nos enviarían a una carceleta. Después, con gran concha, mencionaron que el dinero no era para ellos sino para comprarle ropa nueva a una vieja imagen de la Virgen de Copacabana que ahí tenían. Después de maldecirlos (en verdad, espero que su sucia casita verde se les caiga encima con el siguiente sismo) comprobamos, en la combi que nos trasladó a El Alto, que esta es una práctica común que realizan con los peruanos que pasan por esa ruta (generalmente comerciantes y trabajadores).

Todo se ve muy tranquilo.

Las calmadas aguas del río Desaguadero y, al fondo, el Titicaca.

El Alto: Había escuchado mucho sobre esta urbe. Es la segunda ciudad más grande de Bolivia y está ubicada al lado, o mejor dicho, encima, a un nivel más elevado, de La Paz. Si bien la mayoría de turistas se hospedan en esta última ciudad, mi primo y yo, para ahorrar, nos quedamos en su elevada urbe vecina: una gran e interminable mole de calles, grandes y pequeñas, en las cuales reina una arquitectura muy llamativa y particular, fruto de la originalidad y cultura viva de la nación aimara. Los paneles que fueron instalados para dar la bienvenida al papa Francisco aún pemanecen en avenidas en las que se suceden tiendas, talleres, restaurantes, ambulantes, puestos de venta de salteñas (variedad local de empanadas), pollo "a la broaster", cabinas telefónicas "Viva... estás vivo", recargas "Tigo", mocochinchi (jugo de melocotón), jugo de piña, gaseosas "Coka Quina", combis, buses, las ya mencionadas casas (que tienen hasta 7 pisos multicolores y unas rejas muy características, con columnillas) y un terminal terrestre en plena calle equivalente a Fiori en sus mejores tiempos. En definitiva, una ciudad que bulle de vida y dinamismo.


Transporte público de vivos colores.

Conmemorando las fiestas patrias bolivianas.

Francisco está en todas.

Calle alteña con los nevados al fondo.

Mocochinchi.

Arquitectura y tránsito.

Tiwanaku: Sin duda alguna, todo peruano ha escuchado hablar de Tiwanaku (aunque aquí le decimos Tiahuanaco). Más de uno se imagina, por insinuación de los libros escolares, que esta zona arqueológica se encuentra en territorio peruano, Lo sienten suyo, casi tanto como a Chavín. Pero la verdad es que está en Bolivia y que si bien existió influencia de la cultura que la construyó en nuestra patria, sería más correcto que hiciéramos énfasis en su coetánea cultura Wari.

Tiwanaku es, en la actualidad, un interesante y tranquilo pueblo. A unos centenares de metros más allá, y alrededor de una línea férrea, se encuentran la pirámide de Akapana, el Templete Semisubterráneo, Kalasasaya, Puma Punku y la archiconocida Portada del Sol, así como dos interesantísimos museos (sobre todo el Lítico). Un lugar imperdible y donde, además, pueden adquirirse bonitos recuerdos a muy bajo costo (es importante mencionar que 1 sol equivale a 2.19 bolivianos, es decir, tu dinero literalmente se duplica al cruzar la frontera).


Entrada a Tiwanaku.

Cerámica de pequeño tamaño utilizada como depósito de ofrendas funerarias.

Evo Morales como punto final de la línea de tiempo de Tiwanaku.

Pirámide de Akapana.

Piedras con chakanas en lo alto de la pirámide de Akapana.

Dintel grabado.

El Templete Semisubterráneo con Kalasasaya al fondo.

La Portada del Sol.

Monolito Ponce.

Cabezas clavas, incluida una de curiosos rasgos, en el Templete Semisubterráneo.

Museo Lítico.

Esculturas en el Museo Lítico.

Puma Punku.

Museo Lítico.
Es importante mencionar que no está permitido filmar los restos arqueológicos (solo tomar fotos) ni fotografiar dentro de los museos. Yo, como no lo sabía, pude realizar algunas tomas. En una de las salas fuertemente vigiladas que no pude fotografiar, se encuentra la verdadera joya de este lugar: el Monolito Bennett. Una enorme escultura, mucho mayor que cualquier ser humano, que tras haber sido descubierta enterrada en el Templete Semisubterráneo y haber sido colocada en una plaza pública de La Paz y ser meada por humanos y palomas, erosionada por la contaminación e incluso utilizada para tiro al blanco en alguna revolución (todos estos datos figuran en la sala), reposa hoy, con gran reverencia, en una inmensa estancia tenuemente iluminada, para admiración de las generaciones presentes y futuras. Un profundo respeto surgió en mí al observar tan increíble homenaje a esos extraños "dioses" que según todas las culturas bajaron a la Tierra en la más remota antiguedad.
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La Cordillera Real, como fondo del hermoso paisaje de regreso a La Paz/El Alto.
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Esta última imagen ilustra perfectamente un momento que quedará grabado en mi mente con respecto a este viaje: los instantes de serenidad mientras contemplaba la Cordillera Real y el paisaje rural de la carretera de Tiwanaku a La Paz.

¡Taaambién vieeene! (en siguientes posts):

- El Salar de Uyuni, un lugar que quería conocer desde niño (debido a un documental), y sus alrededores.
- El Lago Titicaca (en cuanto mi primo me pase las fotos que tomé con su cámara).
- Las gaseosas de Bolivia.
- Un versus entre el pollo a la brasa, por Perú y el pollo al spiedo, por Bolivia.
- Diexismo en el Salar de Uyuni y radios bolivianas.

¡No se lo puede perder!