Eterno verano.

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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Fenómeno del Niño.

Aquí pues, hablando de climas.
- Creo que llegó el "Fenómeno del Niño".
- Imposible, llegará en enero.
- Que no, que ya llegó ahora y está bien fuerte.
- En eso sí te doy la razón, dicen los meteorólogos que será "Extraordinario".
- Lo extraordinario es que tanta gente salga embarazada como si se hubieran puesto de acuerdo.
- Un momento, estamos hablando del clima.
- Yo te hablaba del clima humano. La gente anda con calentura.
- Por eso te invité un café helado.
- No, yo jamás.
- ¿Ti?
- Que sí, yo busco a un hombre que me respete y que haga "la opción v". Si no, jamás.
- Hablando de eso ¿Te enteraste que Fulana dejó Enfermería y estudiará Administración?
- ¿Por qué?
- Por casta.
- ¿?
- Es que un médico le dijo que como enfermera tendría que ver hombres desnudos y ella dijo que antes muerta que sencilla, digo... que antes muerta que pecadora.
- Que triste su vida.
- Imagínate que terminó con su flaco porque le pidió una foto suya sin ropa.
- ¿Y ella le mostró una foto de su mano desnuda diciendo "adiós"?
- Exactamente.
- ¡Qué traumada!
- Lo bueno es que es imposible que ella sea afectada por el "Fenómeno del Niño".
- Estás en lo cierto. Pero morirá virgen.
- Le pediré una estampita.
- Eres muy astuto.

sábado, 16 de mayo de 2015

Las playas del río Rímac.

El Fenómeno del Niño está causando que las altas temperaturas correspondientes al verano se estén prolongando por todo el otoño en la costa del Perú. Y es así como buscamos playas aún a mitad de mayo.

En esta ocasión me había gastado todo mi dinero en vanidades de la vida y vagaba errante junto a mi tío por el puente Rayos de Sol en busca de situaciones extremas (deberían ver cómo se mueve la porquería esa cuando está llena de gente y, de repente, un temblor) y mi avispado pariente me invitó a observar la única e involuntaria obra de Susana Villarán + Luis Castañeda: La creación de una nueva  y acogedora playa en pleno centro de la ciudad.





Sí, se trata de una gran acumulación de arena conformando una suave bahía a la cual llegan a morir algunas pequeñas y cálidas "olas" de la más pura agua de río. Al lado, un conjunto de piedras hace que evoquemos la imagen de "las playas de La Punta" según le contaba un transeúnte a su pequeño hijo. Hace unos años atrás, en ese sitio se formó una pequeña y azul laguna como resultado del cambio del curso de las aguas y con mi tío se nos ocurrió la idea de que eso debería mantenerse y promocionarse como atractivo turístico para pasear con botecito. De hecho, mi primo estuvo cerca de meterse con un botecito inflable a modo de performance concientizadora (hay que dar el ejemplo, pues) pero la Policía lo botó por orate.

Y pensamos nosotros:

Ya que a Villarán nunca le dió la gana (y a Castañeda tampoco le da) de continuar y culminar Vía Parque Rímac, quizá deberíamos cambiar el rumbo y reconocer un nuevo atractivo turístico limeño: La única playa del mundo ubicada en el centro del casco histórico de una capital. Le echamos unos cuantos kilos de cloro diario para que refleje el azul del cielo, hacemos una escalera (amarilla), alquilamos botecitos inflables y sombrillas y vendemos bloqueadores "Bahía" a S/. 1.50. Así, además, creamos empleo y un nuevo lazo de unión entre los pueblos del Rímac y el Cercado.

Actualmente, es bastante común ver a pirañitas y pirañones dándose un chapuzón al lado del puente Santa Rosa. Botémoslos y revaloremos el lugar en el cual hace solo unas décadas nuestros antecesores pescaban camarones.

He dicho. Comuníquenle a Castañeda y dénme prácticas pre en la muni, par favar.

sábado, 2 de mayo de 2015

La fuerza del maretazo (Costa Verde 1/5/2015).

"Al ver tanta fuerza viva me pregunto ¿cómo es que algunos grupos de imbéciles dicen que el mundo se va a acabar?".

Mi tío, autor de estas palabras, tentando al mar.




"Me gusta observar el mar en estos atardeceres de olas bravas. Es la fuerza de la naturaleza ¡desatada! Me hace recordar el día en que fui a un comedor del jirón Cusco. Allí un joven golpeó al cocinero por negarse a darle una ración de alimento. ¡Era la fuerza de los instintos, la fuerza del hombre desatado por lo más vital: la sobrevivencia! En contraste, en este lugar veo a varios tablistas retando a las olas y poniendo en juego lo mismo por un momento de adrenalina. Han logrado reprimir el más primitivo de sus instintos y, en correspondencia, la naturaleza los lleva y golpea con la más pura de las fuerzas de la Creación".