La primavera resuena.

domingo, 28 de mayo de 2017

Enamoramiento espiritual.


El ser humano, intentando dar forma visible al Infinito no visible.

¿Existe algo así como el "enamoramiento espiritual"? 

Digo, cuando no sólo te encandila la bella sonrisa de esa persona, sino el saber que lo que la motiva es un profundo amor a Dios y el saberse infinitamente amada por su Creador. 

O cuando no solo te genera admiración su gran seguridad ni su vida tranquila y llena de virtud, ni su renuncia a lo mundano (que ya quisiera uno tener a ese nivel) sino el saber que su vida entera se sustenta en la plena confianza en que todo lo que pueda pasar, será siempre para la mayor Gloria de Dios.

O cuando al despedirse, no lo hace con el clásico "Nos vemos" sino con un "Dios te Bendiga", no de fórmula, sino vivido en cada una de sus palabras. Y que en verdad bendice. Y que en verdad es un vehículo más que tiene el Amor del Padre para manifestarse en tu día e iluminarlo.

O cuando al aparecer frente a tus ojos, inmediatamente recuerdas las palabras de Proverbios 31,10 y sientes que ese versículo fue escrito pensando en ella, ya en esos lejanos tiempos.

O cuando se fortalece tu certeza de que abandonarte a la Voluntad de Dios es siempre una buena decisión, porque después de todo, es por la Voluntad de Dios que esa persona y tú coincidieron. Bueno, el "coincidir" es un decir, porque en un mundo regido por Dios, las coincidencias no existen.

O cuando eres consciente de que, aún si algún día ella te llegase a amar, siempre amará más a Dios. Y eso es, definitivamente, lo más hermoso de todo.

jueves, 11 de mayo de 2017

¿La canción peruana más mala de inicios de los 90s?

Hay que decirlo: A inicios de los 90s era un niño, pero mi familia tenía (y tiene) esa interesante costumbre de mantener la radio o la tele encendidas todo el santo día, así que recuerdo mucho de la música que se escuchaba en mis earliest times.

Un ejemplo: Evoco clarísimamente el momento en que mi padre llegó con un cassette de Nosequién y los Nosecuántos, poniendo a todo volumen "Las Torres". Acto seguido, mi madre le dijo que pare la canción ¡pero ya!, porque no quería verme cantando "sobreunatorrederrumbaada", como ya le había pasado al hijo de una amiga suya, causando el desconcierto de la profesora de inicial.

Pues bien, un tema que recordaba vagamente era "A la playa" de Patricio Suárez Vértiz, y fue en estos días de calor extremo (ayer volvimos a tener 30 grados de temperatura, a pesar de estar en otoño) que decidí buscarlo en YouTube. El tema es tan de verano que inmediatamente me dieron ganas de salir calato (pero con lentes oscuros, obvi) a correr por toda Emancipación y Colonial, hasta llegar a La Punta y lanzarme un clavado frente a San Lorenzo. En las recomendaciones de la página, asimismo, se vislumbraba "En la radio", tema que no conocía, pero que reproduje a continuación.

Es la cosa más bizarra que he podido escuchar en mucho tiempo.

No sé, pero tiene un encanto particular, como cuando observas la versión alternativa del "Ecce Homo (de Borja)", que por extraña se volvió todo un hit de las redes sociales en 2012, y que solía considerarse una "obra de escaso valor artístico" hasta que la intervención posmoderna de una buena mujer lo sacó del anonimato.

Pues así de extraña es (también) la naturaleza humana en otros campos: Cuando algo es extremadamente malo en cuanto a música, llega (a su tiempo) a ser bueno y recordable. Los dos extremos se juntan, una vez más; demostrándonos que en la vida todo es circular.

Bueno, sin más dilación, aquí les dejo el mencionado tema. Disfrútenlo, y si están en la playa (con su radio de doble cassettera) mejor aún.


Otrosí: ¿Quieres saber cuál es, para mí, la peor canción peruana de los 80s (únicamente por la letra, porque la música es notablemente buena)? Haz click aquí.