La primavera resuena.

miércoles, 15 de abril de 2015

La gatería*


Hace meses, en uno de mis recorridos por el Cercado de Lima, descubrí la casa de los gatos (cuadra 5 del jirón Tayacaja). Uno de ellos asomó su cabeza por entre los restos de lo que alguna vez fue una ventana, en medio de la basura y maulló, como quien quiere llamar la atención. Después de un rato regresé con algo de comida y esto ocasionó que cada vez que pasaba el pequeño hacía notar su presencia, e incluso, empezó a intentar seguirme.

Decidí llevarlo a casa de mi papá, no muy lejos de ahí. Pero como gato acostumbrado a la vida en la calle, se escapó y fue la vecina quien lo recibió (a medias, porque el gato va y viene a su antojo). Ahora está bastante más grande y se ha convertido en uno de los gatos "de toda la quinta", nuevamente sin dueño único y durmiendo en la casa o el techo que le place. Lo llamé Iker, por un conocido investigador español de los fenómenos paranormal y ovni del cual sigo casi religiosamente sus programas todas las semanas.

Después recogí a otro gato más, que igualmente se unió a los gatos de la quinta. Sea como sea, al menos aquí tienen más alimento y cuidado y no están expuestos al ataque de los perros callejeros de unas cuadras más allá ni tienen que dormir, literalmente, sobre basura e insectos.

Algunas veces por semana dejaba comida y agua en esa casa, hasta que un día ocurrió algo bastante lamentable: alguien dejó abandonados tres gatos cachorros que tendrían poco más de un mes y que en pocos días se llenaron de pulgas. Les dí de comer y procuré limpiarlos ya que en mi casa no quieren más gatos. Pero en una de esas noches, quizá motivados por el hambre, dos de ellos intentaron bajar de la ventana y al caer fueron atacados por los perros de la cuadra, quienes literalmente los devoraron. El sobreviviente fue adoptado por unos vecinos. Es lamentable que se decidieran a hacerlo recién después de la desgracia, pero así de imbéciles e indolentes somos los seres humanos.

Ahora sigo pasando y dejándole comida a la colonia de gatos, ya todos adultos y casi adultos (excepto un cachorro de aproximadamente cuatro meses) que, aunque no se dejan agarrar (son "salvajes", al fin y al cabo) por lo menos están medianamente bien alimentados y sanos. Eso es lo importante, sin embargo, sería conveniente que alguna asociación de defensa de los animales asuma su cuidado, defensa y (quizá) esterilización. Para empezar se podría intentar ingresar a los restos de la casa y botar toda la basura acumulada. No es una tarea agradable pero la salud de nuestros peludos amigos lo vale.

*Gatería: Junta o concurrencia de muchos gatos (según la RAE).

4 comentarios:

  1. caray que paicencia tienes, no dispongo de mucho tiempo para tener una mascota , que paciencia la tuya y que buen corazon para ayudar un poco a esos gattios

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    1. Yo tampoco tengo mucho tiempo, de hecho mi gata se tiene que quedar buena parte del día sola, pero nunca faltan unos minutos para intentar hacerle la vida más llevadera a los seres que no pueden ayudarse a sí mismos.

      Saludos :)

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    1. Hola, a unas cuadras de ahí vivimos mi padre y yo, pero tanto uno como otro estamos todo el día fuera por trabajo y/o estudios, así que dar números sería en vano. La dirección es Jirón Tayacaja 557 (referencia: Estación Ramón Castilla de las líneas A y C del Metropolitano, cerca al cruce con la avenida Emancipación y a media cuadra de la plaza Castilla). Es una casa que se derrumbó hace años (supongo que por la antiguedad) y está deshabitada. Los gatos viven adentro, pero en determinadas horas del día (sobre todo temprano en la mañana y en la noche) salen a la ventana esperando que les den comida, o salen por un hueco en la puerta a comer la basura que dejan los vecinos. Son un tanto huraños, así que es difícil agarrarlos, pero con comida pueden hacerlos salir. Gracias por su interés y espero puedan ayudarlos y si es posible, adoptarlos :D

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