La primavera resuena.

jueves, 2 de abril de 2015

Rarezas bebibles: Cervezas artesanales y gaseosas poco comunes.

1. Vamos por la chela pa' la gente adulta: El domingo pasado estuve brevemente en un evento llamado "Summer Brewfest 2015" en una casa de la avenida Rosa Toro (San Borja). Una vez con la gentita, procedí a invertir 30 soles de mi dinero con 3 cervezas distintas, todas ellas artesanales. Si bien habían doce marcas, mi presupuesto es limitado como vos comprendereis.

Desde el Cusco "Supay", "la cerveza del diablo".

En primer lugar probé la Cerveza de Tomás. Tiene distintas variedades, así que probé la que me pareció más llamativa y extraña. Dentro de las exóticas, elegí la que tenía maracuyá. Bastante buena, me agradó, si bien no se sentía tanto el sabor del maracuyá, sino principalmente su aroma, lo que le daba un toquecito especial.








Posteriormente probé una de las dos variedades de la cerveza Lunahuaná: "Viejo Runa Huanac". Una cerveza con guanábana, para ponerle el toque tropical. Nuevamente, la guanábana se sentía más en el aroma que en el sabor, si bien este no dejaba de ser agradable, aunque un tanto amargo para mi gusto. La otra variedad era la denominada "Negrita Linda", que tenía un toquecito de níspero, para la gente que no es caída del palto sino caída del níspero (ok, no). Tienen 7% de alcohol y supongo que eso hizo que la sintiera un poco más que las otras cervezas. Es una "cerveza sin filtrar sometida a una segunda fermentación en botella y gasificación natural con levaduras en el fondo", según su etiqueta.

Finalmente probé una cerveza llamada "Supay" directamente desde el Cusco. Apodada "la cerveza del diablo", no era tan amarga como la anterior, pero como que la sentías más espesita y sabrosona. Quizá se deba a que en la etiqueta principal mencionaba como ingrediente la quinua, aunque en la posterior figuraba la avena. 6% de contenido alcohólico y menos de 1.000 litros de producción para hacerla más artesanal y con su toquecito personal.



Video:





2. Vamos por la gaseosa pa' los coquitos: Mi gran panza es un laboratorio de sabores, texturas y aromas que han entrado a mi organismo y no solo de comidas, sino también de bebidas. Cuando viajo a otras ciudades suelo probar las gaseosas locales y es así como me enamoré apasionadamente de la Energina de Arequipa y logré detestar a la desaparecida Moradita de Inca Kola, siendo ambos, los dos extremos de mi gusto y mi disgusto gaseosero. Pero no me refiero a estas gaseosas, sino a algunas poco comunes que encuentras aquí mismo en Lima. Hay una fábrica llamada Anpay que ya sabía que producía cervezas para eventos folclóricos, pero desde hace un tiempo también saca gaseosas que no son muy difundidas: Guaraná Torvisco apunta a ser una imitación de Guaraná Backus a menor precio, aunque en mi opinión, la copia supera a la original. También está Cuz Cola que es una malísima copia de Inca Kola (casi tan mala como la Viva Backus) y la Top Cola, con sus variedades negra (similar a la Perú Cola, aunque en el video erróneamente digo que imita a la Inca Kola), roja y naranja. Aquí los dejo con un video para que vean lo que pasa cuando alguien se inmola tomando la Top Cola roja. Es válida como penitencia de Semana Santa.

1 comentario:

  1. cuando es el cumpleaños de mi compadre! bebemos de todo! con decirte que el 2014 solo me falto probar la cerveza de Abencia Meza!

    Me has hecho recordar que la Quara desaparecio rapidisimo!

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