La primavera resuena.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Greenpeace, la COP20 y el calentón global.


Digamos que es una ocasión más en la cual los extranjeros se burlan de nuestro país. Y las autoridades no les aplican todo el peso de la ley (como probablemente harían sin miramientos con un connacional) solo para no quedar como un Estado "xenófobo" y seguir atrayendo el "turismo". Sí, ese mismo turismo que nos trae colombianos, argentinos y españoles vagos y fumones todos los días. ¡Qué gran aporte! ¡Cuánta diversidad!

Lo de Greenpeace es un delito, sin más. Han entrado a una zona intangible, una zona por la que no se puede ni siquiera caminar. Y no, extranjeros ignorantes, no se trata de que "no hayan tocado las líneas", porque estas son parte de un contexto paisajístico y porque, además, el suelo de esa zona es tan frágil que hasta tus pisadas quedan grabadas permanentemente. Si las propias líneas han sido hechas mediante la simple remoción de tierra y han durado centenares de años ya nos podemos imaginar las sucias pisadas de estos "ecologistas" quedando para la posteridad.

Pero es lo típico: estos grupos "ecologistas" son así. Consideran que el ser humano es el cáncer de la "Madre Tierra" que ellos deben extirpar junto a todo lo que lo represente, como su cultura. A los únicos seres humanos a los que medio respetan es a los indígenas, sobre los que dirigen una mirada paternalista como quien mira al "buen salvaje" que vive en armonía con la naturaleza, calatito y autosustentable, tal como era común ver a africanos y americanos por parte de la mayoría de europeos hace un par de siglos.

¡Pero han dañado justamente uno de los más grandes legados que los indígenas andinos han dejado para la Historia!

Las autoridades salen con que estos delincuentes no están plenamente identificados, salvo el argentino Mauro (que hasta, todo chévere, sube la foto de su atropello al Face directamente desde la COP20) y dicen que no pueden capturarlos hasta tener identificados a todos. Por favor. Si eso es verdad es una prueba más de que aquí los extranjeros entran como en su chacra y sin ningún control. ¿Cómo no van a tener registros de las entradas, salidas y permanencia de extranjeros en nuestro país? Pero si eso es mentira, es una prueba más de cómo los gobiernos peruanos en general y este gobierno "naci-onanista" en particular se abren de piernas a los extranjeros para que les hagan todo lo que quieran. Y más si son ONGs ecologistas, "de género" y demás vainas defecadas por el marxismo cultural, total "hay que estar con las tendencias europeas".

Estuve hace un par de días en "Voces por el clima" y encontré lo que imaginaba: Una gran excusa para gastarse el dinero con el pretexto de la ecología y de paso, inoculando en la gente el sentimiento de culpa de que "si el clima 'cambia' es porque tú no usas bicicleta", omitiendo convenientemente hacer énfasis en la realidad: que los países que realmente la están cagando son aquellos de donde vienen la mayoría de estos "ilustres" visitantes a armarnos su circo ecológico.

Dicen que se han gastado como 100 millones de dólares, pero aún no llegan a ningún acuerdo. Solo es una actividad social más, donde autoridades de todo el mundo hablan de ser renovables, sostenibles y sustentables, pero no por eso renuncian a industrializarse y vamos que lo que realmente ensucia la atmósfera no es el pedito de la vaca (como dicen los ecologistas veganos) ni el humo de tu cocina a kerosene (como dicen los ecologistas "sustentables") sino las actividades extractivas e industriales de Estados Unidos, China, Japón y todo el "Primer Mundo". ¿Por qué no se largan allá y le dicen a Estados Unidos y Canadá que firmen el Protocolo de Kyoto y lo cumplan? ¿Por qué no le piden a los países europeos que firmen ese Protocolo en su integridad y no sólo por partecitas? ¿Por qué no lo hacen poniendo sus trapos en el Monte Rushmore o en el Partenón? Por la sencilla razón de que en esos países no se andan con huevadas y los encierran en unas cárceles super-sustentables y con un muy buen trato.

Y tampoco es que gasten mucho en personal, porque, para variar y como ya está acostumbrada a hacer la ONU, se consiguieron un buen número de chiquillos engatusados con el cuento de "sé voluntario, cuida tu planeta (y trabaja gratis para nosotros)", a los cuales les darán un lindo certificado que no servirá para nada y la satisfacción de haber sido utilizados. Qué boni. Qué sustentable.

Fue tristemente irónico ir al Pabellón Indígena y toparme con que solo a unos pocos indígenas amazónicos se les permite vender una que otra artesanía en el piso. Mientras tanto, la comida no es proveída por un grupo de cocineros indígenas sino por la pituquísima Charlotte. Nada como venir al Perú a pontificar sobre los derechos indígenas comiendo un muffin y tomándose fotos con un ashaninka ¿no?


"Ayuda a un indígena, come en Charlotte".
En el suelo.
"Resignificando lo indígena".
Y por si fuera poco, en el espectáculo central, supuestamente música indígena amazónica. ¿Y qué encontramos? A un grupo de blancos haciendo berridos acompañados de música fusión y alucinándose indígenas. Qué mierda. Seguro les apesta traer verdadera música de la selva. Son la típica tira de caviares aprovechados que hacen sus eventos con el discurso de la pobreza y "lo cholo" siendo que en el fondo solo se sirven de eso y lo desprecian.
.
La "Gran Apacheta" y la cara de la señora que lo dice todo.
En los demás pabellones, lo mismo de siempre: "Cuidado que los glaciares se derriten", "¿Sabías que la producción de carne requiere mucha agua? ¡Come hierbitas!", "¿Qué mundo le quieres dejar a tus hijos?", "¡Qué terrible es la bola de plástico del Océano Pacífico!", "¡Se nos extingue la pava aliblanca!".
.
Que yo sepa, ellos no han venido al Perú en bicicleta.


Si los países primermundistas son los que más energía consumen ¿por qué no ponen sus trapos en la Estatua de la Libertad?


Indignados por la "pava".


Cuánto papel, cuánta tinta, cuánto cartón.


No creo que toda la tinta desperdiciada en los carteles de este evento sea muy biodegradable que digamos.


La industria del "Primer Mundo" y sus transnacionales son las que más están malogrando el planeta pero ellos vienen a mostrar al ciudadano común como el gran destructor.
.
Hijos de puta. Vayan a decirle a las autoridades de sus países de origen que dejen de cagar el planeta de todos. No vengan aquí a querer agarrarnos de imbéciles y generar sentimientos de culpa en nuestra juventud. Y mucho menos a cagar nuestro patrimonio para sentirse rebeldes y contestatarios. Siémbrense una flor orgánica en el culo y transfórmenlo en una maceta, malparidos.

Videos:

1. Hombre "muy indígena" tocando "música de la selva" para los selectos oídos de la COP20.



2. Opiniones desde el hígado y la razón (primera parte) sobre Greenpeace y la COP20, esa que ha llegado a su último día sin lograr ningún acuerdo, pero que ya se embolsilló hartos billetes en nombre de "lo sustentable", como siempre.

4 comentarios:

  1. La peor farsa es la de la isla de basura del Pacífico. Esa huevada dique tiene el tamaño de Brasil y no sale en ninguna foto de satélite.

    ResponderEliminar
  2. Extranjeros desgraciados.

    ResponderEliminar
  3. No he estado yendo a la COP u.u pero para mí está claro, a la cárcel quienes hicieron esa burrada en las líneas y a cuidar el planeta no porque extranjeros lo digan sino por convicción al solo ver cómo deterioran a diario las reservas naturales de nuestro país ante los ojos de nuestros "gobernantes". Saludos!

    ResponderEliminar
  4. hay demasiado poder y dinero en lo que contamina como para dejarlo y ser ecoamigables, tecnologia y recursos hay de sobra, pero no se quiere perder el "statu quo"

    ResponderEliminar