Eterno verano.

sábado, 25 de octubre de 2014

Aventura culinaria de los pobres 5: Ceviche con esencia de dedo.

Ayer, mis labores de tramitólogo (porque en estas prácticas preprofesionales lo que básicamente me mandan es tramitar esto o aquello) me llevaron a un lugar del distrito de Pueblo Libre y, después de terminar mis labores, decidí pasar por un puestito de ceviche que parecía tener bastante afluencia de gente, ubicado en el cruce de las avenidas Sucre y Bolívar. Ví que tenía el logo de la Municipalidad del distrito, así que pensé que al no tratarse de un informal debería cumplir con un mínimo de higiene. Grave error.

El señor que atendía, con cara de molestia, cogía todo con la mano. Desde los trozos de pota o pescado que se caían a la mesa (para echártelos de nuevo al plato), pasando por el limón que exprimía y terminando por el chicharrón de calamar. Y con esa misma mano recibía después el dinero que le daba la gente, como puede inferirse de la primera foto, donde una señora ya alista el billete del pago.







Tampoco voy a ser mezquino y decir que el ceviche estuvo feo, porque me pareció medianamente bueno, pero eso no quita que pueda ser un peligro para la salud. El platito está a S/.5 e imagino que el secretito del sabor es la esencia de los dedos de su creador.

martes, 21 de octubre de 2014

Voz interior.

Fue hace un par de años, cuando una profesora de la universidad se puso filosófica, metafísica o no sé qué cosa no-física y nos planteó una, en apariencia, fácil pregunta:

Y tú ¿quién eres?

No nos dimos cuenta, pero nos había expuesto la interrogante que representa el mismo centro de nuestra razón de ser, tocando nuestra esencia, la que resultó ser una gran desconocida.

Y las respuestas...

- Soy Juanito Méndez, soy Pepita Martínez, soy...

No, no les he preguntado cuál es su nombre, sino quiénes son ustedes...

Ahí las respuestas se pusieron más sabrosas, como una gelatina de fresa, pero sin terminar de cuajar...

- Soy un futuro profesional, soy una chica de 21 años, soy un ser humano, soy madre de una niña, soy un hijo de Dios...

Ninguno de los 52 alumnos dijo algo que fuera más allá de una característica o un anhelo de sí a futuro, ya sea material, laboral, espiritual o simplista. Y nadie llegó a su esencia por una de dos: o porque es tan profunda que no la puedes expresar en unas pocas palabras (o no la puedes expresar en palabras, a secas) o porque no se conocen a sí mismos.

¿Cuánto tiempo pasamos con y para nosotros mismos? Vivimos con un profundo "horror al vacío". Llenamos nuestros tiempos con todo lo que venga, desde ver la serie de moda hasta visitar alguna exposición de arte, pasando por tomar unas copas o leer esas separatas que dejaste olvidadas hace un mes. Incluso cuando dormimos lo hacemos con música o con la tele prendida. No queremos que ni nuestros sueños estén libres de la distracción externa. Y lo hacemos porque sabemos que es en esos incómodos momentos de silencio (como cuando recién conoces a una persona y ambos se quedan callados) cuando nuestra voz interior nos habla fuerte y claro, recordándonos que tenemos cuentas pendientes con nosotros mismos y que no todo son brillos y luces cuando existe una gran oscuridad interior. Esto me recuerda a los países nórdicos: tienen una excelente "calidad de vida" (material) pero espiritualmente están tan vacíos que el suicidio es una de sus principales causas de muerte. ¿De qué te sirve tener los vasos llenos si tienes tus más profundos anhelos sin posibilidad de saciarse?

El problema con esto es que todos, en algún momento de nuestras vidas, sí vamos a querer definirnos y no tener una respuesta para nuestro propio enigma es algo que duele y mucho. ¿Cómo vamos a poder conocer a los demás si no nos conocemos a nosotros mismos? Dicen que uno no ama lo que no conoce, por ende ¿será que tampoco podremos amarnos ni amar a los demás?

En nuestra desesperada carrera por la identidad buscamos refugio en una etiqueta. El estudiante exitoso, el amigo chonguero, la profesional que nunca falla, son nuestros personajes dibujados en la carta de presentación que le damos a la sociedad. Pero como nada es perfecto ni infalible, llegará el momento en que ese estudiante repruebe un curso, ese amigo chonguero no tenga dinero para ir a la disco o esa profesional exitosa se equivoque en una decisión laboral. Y si tu frágil mundo ha estado balanceándose sobre el único equilibrio de ese membrete, caerá, la caída será dolorosa y tu moral estará por los suelos, sin muchos ánimos de reconstruirte, de momento.

No caigas en lo simple de identificarte con una sola característica o expectativa. Tú eres mucho más que eso. No definas tu mar por una simple y periférica gota.

Eres el conjunto de tu historia personal, pero también de tu voluntad, de tus metas y de lo que estás haciendo por alcanzarlas. Eres el significado que le das a tu vida y a la vida en general. Tu forma de interpretar el mundo. El amor que diste y el que dejaste que te den. Aquello que en verdad te hace sentir completo, sea estar frente a la ventana leyendo un libro, sea estar rodeado de gente en medio de una reunión. ¿No son los lugares libremente acordados los mejores para poder establecer conversaciones íntimas con tus amigos? De igual forma: aquella situación o lugar donde encuentres la Felicidad y la Libertad (con mayúsculas, las que llenan hasta la última célula de tu ser y que quisieras que nunca terminen) es un buen punto para empezar a descubrir a la maravillosa persona que tienes dentro y que es la única que nunca te abandonará en esta y siguientes vidas. Conócete haciéndote amigo de ella. Déjala hablar en el silencio y que se exprese. Cuando hayas entendido su mensaje y reconocido al ser que vive en tu interior, nunca más te sentirás solo aunque estés en medio de un desierto, sea de arena o sea de humanidad.

sábado, 18 de octubre de 2014

Plaza 2 de Mayo o el síntoma de la enfermedad de las casonas.

Así era a inicios de 2013.
A las 09hrs de ayer aún seguían intentando extinguir lo que quedaba del fuego.
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En mi opinión, más que lamentarnos por el incendio del jueves en Plaza 2 de Mayo, deberíamos preguntarnos ¿qué está pasando en las casonas del Cercado, Rímac, Barranco y otros distritos históricos de Lima?

¿Cómo es posible que las tradicionales residencias que le dieron el título a Lima de "Patrimonio de la Humanidad" estén dejadas en el olvido por las autoridades? ¿Cómo es posible que estén ocupadas por imprentas clandestinas, prostíbulos, bares, totalmente tugurizadas o, en el peor de los casos, que sean derrumbadas para ser convertidas en playas de estacionamiento?

Un antecedente de esto fue lo ocurrido hace pocos años en el Callejón El Buque. Tras años de decadencia y terminar sin agua ni luz y haber sido despojado hasta de la madera de sus escaleras por los ladrones, se había convertido en una guardia de fumones. Uno de estos soltó la chispa que ocasionó el incendio que nos hizo perder una de las mayores joyas de Barrios Altos.
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Lo que quedaba de El Buque en noviembre de 2013.


Entrada de El Buque en noviembre de 2013.
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Similar situación se repite una y otra vez en todo el Cercado de Lima y nadie parece querer hacer algo al respecto. Es más, a veces tengo el suspicaz pensamiento de que es permitido a propósito por sus dueños (que en su mayoría, hace décadas que se fueron a Miraflores o San Isidro), ya que las autoridades podrían poner trabas a la demolición de estas casas y la posterior construcción de edificios, y una manera menos comprometida de lograrlo sería dejarlas languidecer, para luego venderlas como terreno a buen precio, excusándose en que están en peligro de inminente derrumbe.










Y también pasa en otros distritos como Barranco.



O Ancón.


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Aquí no estamos hablando de la importancia que tengan estas casas por su antigüedad (las casonas de Barranco y las construcciones de Plaza 2 de Mayo, tienen menos de un siglo) sino porque son la última muestra de una época en la que los seres humanos aún se preocupaban por amar la belleza y plasmarla en su lugar de residencia, por darle su verdadero lugar a lo estético como parte de una vida mucho menos ajetreada y estresante que la actual, en que las inmobiliarias extranjeras nos obligan a malvivir en pequeñas cajitas de 60 m2, sin alma ni identidad, indistinguibles la una de la otra, además de hechas con pésimos materiales que no están adecuados a la realidad de una ciudad costera y sísmica como Lima. En definitiva, estas casas nos recuerdan que una vida digna, tranquila y elegante fue alguna vez posible y quizá aún siga siendo posible en medio de esta metrópoli y en ello radica su inmenso valor.

jueves, 9 de octubre de 2014

Excálibur, el ébola y los animalistas.

Algo anda mal en un mundo que se preocupa más de un perro que de la posibilidad de que miles de seres humanos mueran por no matarlo. El hecho de que no esté 100% comprobado que el contagio se pueda dar de perros a seres humanos no significa que no se deban tomar previsiones. Hay sospechas muy bien fundadas de que quienes transmitieron la enfermedad a los seres humanos fueron los murciélagos, con lo cual resulta que sí, el ébola no es privativo de nuestra especie.

Lean las noticias sobre Sierra Leona, un país que tuvo que aplicar cuarentena total para evitar que el ébola lo siga desangrando. ¿Eso no les importa? ¿Tanto ha calado el autoodio inculcado por los "ecologistas" de izquierda que ya se tragaron que cualquier vida animal vale más que muchas vidas humanas?
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Según los animalistas, noticias como estas no merecen la misma atención, porque los animales son "fieles, buenos y te menean la colita", no como "la malvada humanidad que destruye la Tierra" (pero que crea medicamentos para curar y aumentar el tiempo de vida de los animales, curiosamente).

Los seres humanos no somos el cáncer del planeta como los brutos animalistas dicen, pero tipos como ellos, que odian hasta a su propia especie por preferir al perico del árbol sí son el cáncer de la Humanidad.

Se lamenta de que gasten mucho dinero en traer a otros seres humanos como ella para curarlos y prefiere que salven a un perro. Debería estar en un centro psiquiátrico.

¿Esta gente ha hecho alguna marchita o despliegue sobre los casos de ébola, sobre la gente que vive en condiciones insalubres en su propia ciudad o sobre los enfermos terminales abandonados en los hospitales? No, solo les importan los perros.

¿Un perro vale más que la vida de seres humanos? ¿Por qué no haces un favor y te matas para dar ejemplo de que tu vida no tiene valor?


La ejecución solo se refiere a seres humanos, señores. Lo que se ha hecho es sacrificar a un animal del que existía la fundada sospecha de estar infectado de algo que pudo haber causado la muerte de muchas personas ¡incluidos ustedes! ¡Quizá con esta medida los hayan salvado a ustedes y a sus familias (si es que tienen)! Dejarlo vivo y permitir la expansión de una enfermedad mortal y la consiguiente pérdida de vidas humanas, ESO sí hubiera sido (más de) un asesinato.
Somos muchos los que tenemos y amamos a los animales pero no por eso vamos a ser imbéciles de creer que son mejores o preferibles a los seres humanos. Esta gente "ecologista" suele decir también (cuando les conviene) que son "antirracistas", pero no parece importarles mucho las miles de muertes de personas en África. Dicen que "toda vida merece respeto" pero suelen involucrarse en marchas a favor del aborto de seres humanos. ¡La que se armaría si alguien hace "abortar" a un perro o un panda! ¿No dicen que los seres humanos también somos animales? Y hablando de animales ¿qué animales? ¿Matar un grillo me vuelve asesino? También son animales, por si acaso ¿o solo protegen a los que son "bonitos" o "domésticos"? ¿En qué se basa esa distinción? ¿Y por qué no las plantas? También son vida.

Cojudeces.

Empiezo a creer que lo que pasa es que se trata de una tira de inadaptados que no pueden tener una vida social exitosa y se sienten tan frustrados que hasta reniegan de ser humanos. El tratamiento de un psicólogo o mejor aún, la medicación de un psiquiatra es lo que necesitan en lugar de andar sueltos vomitando tanta estupidez.

lunes, 22 de septiembre de 2014

La calle del Panteoncito.

Uno de los tips para encontrar lugares en los cuales investigar temáticas paranormales o ufológicas consiste en prestar atención a la toponimia, principalmente a los nombres populares y antiguos más que a los actuales y oficiales, muchas veces nacidos de una autoridad central totalmente desligada del saber y la tradición oral del barrio o pueblo.

A inicios del siglo XX, y con la excusa de la modernización, casi todas las calles del Centro Histórico de Lima cambiaron sus nombres por los de las regiones y provincias del Perú (las excepciones a esta regla serían Conde de Superunda, Belén, Rinconada de Santo Domingo y alguna otra) acorde a la visión de ese entonces que veía a Lima como el centro único del Perú. Y así se perdieron los nombres tradicionales que solamente han llegado hasta nosotros en las reproducciones modernas de algunas de sus placas y en ciertos textos como las "Tradiciones Peruanas".

Y sin embargo, los ecos de aquellas antiguas tradiciones aún se escuchan y más vivos que nunca. Las historias de aparecidos, tapados, fuegos fatuos, luces y otras manifestaciones aún ocurren en las casas de esta zona. Y ya fueron registrados desde antiguo como parecen revelarnos algunos de sus nombres. Panteoncito, Afligidos, Quemado, Huaquilla, Rastro de la Huaquilla. Pero ¿no te parece que estos nombres revelen algo extraño? Pasemos a analizarlos.

"Panteón" hace referencia a los cementerios, así como también al conjunto de dioses de una religión. Y justamente en la calle de Panteoncito (la cuadra 3 de Rufino Torrico) se encontraba una antigua huaca. Demás está decir que Huaquilla y Rastro de la Huaquilla hacen referencia a otros antiguos lugares de culto y enterramiento indígenas. La calle de Quemado hace referencia a un incendio ocurrido en tiempo colonial (la explosión de un comercio de pólvora, según las Tradiciones Peruanas). Afligidos fue un lugar de refugio de los damnificados de uno de los tantos terremotos que asolaron Lima. Otra calle de "Panteoncito" se encuentra en Barrios Altos y también fue conocida como "Peña Horadada" debido a la roca que hasta hoy puede verse en una de sus esquinas y que casi seguramente fue parte de un adoratorio indígena.

Adoratorios, enterramientos, hechos dolorosos. Hay quienes dicen que los lugares tienen algún tipo de memoria y que esta, de cuando en cuando, puede manifestarse, como si "alguien" o "algo" activara una vieja cinta de video y nos sorprendiera con su contenido. Además, los lugares de adoración antiguos, desde los templos neolíticos hasta las catedrales románicas, han estado casi siempre emplazados sobre "lugares de poder", donde la sensibilidad humana, mucho más despierta en tiempos preindustriales que hoy, "sentía" que cierta energía brotaba poniéndolos en contacto con realidades trascendentes.

Y a pesar del cemento, aún se cuentan algunas historias.

Acogedora imagen que te recibe cálidamente en la Calle del Panteoncito.
Mi tío, de quien muchas veces he hablado en mis blogs, vive a escasos metros de la calle de Panteoncito y sí, su casa ha sido desde siempre escenario de algunos hechos curiosos. Libros que se caen, velas que se apagan, sonidos y sombras que pueden ser vistos, sobre todo, por quienes entran a la casa por primera vez, en una suerte de paranormal recibimiento. Lo achacábamos a una calavera prehispánica que él tiene y a la que le prende velas de vez en cuando, pero lo cierto es que los hechos ya se registraban desde tiempos de su abuelo, a inicios del siglo XX y quizá antes.

En la calle del Panteoncito, mi tío, enterado de mi interés por estos temas, me presentó a la señora Josefina O., vecina de la calle desde su niñez, hace ya más de cuatro décadas. Ella nos refirió la siguiente experiencia:

- "Aún pasa algunas noches, no siempre. Pero cuando era niña me ocurría con más frecuencia, debe ser porque los niños son más sensibles. Me daba miedo, tenía que dormir con la luz prendida y siempre me despertaba a eso de las 3am. Como si alguien me moviera la cama. Al mirar de reojo (me daba miedo mirar de frente) creía ver una sombra al lado de la luz. No era un cuerpo completo, sino solo el torso, asomándose desde el marco de la puerta, como vigilando o quizá cuidando. Mi madre decía que era mi abuelo, pero mi tío contaba que eso ocurría desde mucho antes de que mi abuelo falleciera. Antes que naciera, ese cuarto había sido para huéspedes pero no lograban conciliar el sueño y preferían irse al sillón. Sentían que alguien los observaba".

Un trabajador de la calle, Otoniel F., serigrafista, también nos contó su experiencia:

- "Nos han robado dos veces, así que alguien tiene que quedarse siempre a cuidar. Nos turnamos y la primera vez que me tocó a mí sentí que había algo raro. Cada vez que apagaba la luz e intentaba dormir escuchaba unos ruidos, como murmullos. Pensaba que era de los vecinos pero nada, todos dormían. Y así estuve toda la noche, tuve que dormir con la luz prendida nomás. Otro día me quedé con un trabajador más jugando cartas y uno de los gatos de la calle se había metido. A eso de las 2am el animal estaba inquieto y comenzó a gruñir a una de las paredes donde no había nada, pero que era donde había escuchado los murmullos la vez anterior. Al final le pregunté a los demás y todos habían visto o escuchado cosas raras, incluido el más joven que dice que vió a través del espejo del baño, a un niño que lo observaba mientras se afeitaba. Primero pensó que era pariente de alguien pero tenía ropa rara, como antigua, y no se fue, solo desapareció. Después llegó todo asustado, pálido".

¿Misterios que sobreviven? ¿Energías que se niegan a irse? ¿Ecos del pasado grabados en el éter? Lo cierto es que la calle del Panteoncito y otras calles que una vez fueron huacas, mansiones, conventos o campos de cultivo tienen mucho que contarnos. Y quizá no es necesario ir muy lejos, si no, para empezar, mirar los letreros de cada esquina.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Tres detalles sobre el Nokia Lumia 520 (en realidad ya van cinco).

Hace unos días me vendieron un Lumia 520, ya que mi anterior celular (un smartphone Motorola del que nunca memoricé el modelo) terminó con la pantalla rota (por cierto, en Claro querían cobrarme 600 soles para cambiarla, y no podía sumarlos en partes a mis recibos postpago sino cancelarlos ipso facto "porque ellos trabajan con técnicos independientes"). Al poco de utilizarlo descubro algunas cosas que me parece interesante mencionar.

1. Descargar aplicaciones: Tienes que tener en cuenta que el celular no tiene sistema Android sino Windows y para cualquier aplicación que quieras descargar te EXIGIRÁ que te conectes con tu cuenta Microsoft (Hotmail, Live u Outlook). Gmail no sirve para ello. Así que tendrás que crearte una cuenta, y de preferencia hazlo en tu computadora porque el celular se engríe para esos menesteres (a pesar de tener la opción de "Crear una nueva cuenta") y luego simplemente inicias sesión desde tu móvil. Algo importante a resaltar es que tengas cuidado si pretendes ingresar con tu vieja cuenta de Hotmail de las épocas en que tus actividades eran totalmente informales o lúdicas (o sea, tu cuenta de adolescente, tipo "la_gatita_sandunguera"), porque una vez que abras esa cuenta, esta quedará sincronizada con el equipo y se abrirá automáticamente cuando pulses el ícono de carta que aparece en tu menú inicial. Cero privacidad. Y para desincronizar la cuenta de Windows, el celular se vuelve a engreír y... mejor formatearlo. Por eso, mejor créate una cuenta nueva y utilízala para tu celular.

2. Privacidad: Buscando información en internet para aprender a manejar mi cachivache encontré muchas quejas sobre el tema de seguridad, concretamente en lo referido al borrado del historial de llamadas. Se considera que este es un gran fallo del modelo, ya que aunque se borren las llamadas del historial y los mensajes, lo que no se puede borrar es la sección "Contactos recientes" y por la razón que sea, muchos preferirían que sus comunicaciones no queden registradas.

Revisé todas las opciones posibles y llegué a la misma conclusión: no hay manera de eliminar los contactos recientes, situación que es harto fácil en cualquier otro modelo de móvil. La única solución, estimados usuarios, consiste en entrar a tu lista de contactos, eliminar el contacto y nuevamente agregarlo. Sí, así de primitivo y tedioso. Solo así desaparecerá totalmente de tus contactos recientes.

3. Microchip: Otro tema a tener en consideración al comprar un Lumia es que estos utilizan microchips, de modo que si tienes un chip antiguo de los clásicos tendrás que ir a tu operador a que realice todo un trámite para transferir el número a un microchip. Esto puede demorar algunos días. Pero existe una solución más práctica: 1. Que te bajes una plantilla de internet y la utilices para cortar el chip al tamaño exacto o 2. Que vayas a alguno de los sitios donde arreglan celulares (yo fuí a uno cercano al Centro Cívico) y cortan tu chip a la medida exacta en menos de dos minutos y por solo 5 soles.

El cachito: Instalé Facebook Messenger y me doy con la sorpresa de que tiene todo ¡menos la opción para cerrar sesión! (algo que, según veo, ya han comentado hartas personas en internet). Como el Lumia 520 no tiene (o al menos yo aún no la encuentro) la opción que tienen otros celulares de "Aplicaciones - Borrar datos" o "Borrar memoria caché", lo único que queda es lo siguiente: 1. Te desesperas y desinstalas el Messenger o 2. Entras a tu PC, abres Facebook, vas a Configuración >> Seguridad >> Dónde Iniciaste Sesión >> Messenger >> Cerrar. Sí, todo eso por no ponerle un pequeño y obvio botón de cerrar sesión a la aplicación. Ta webón.

La chispita: Acabo de descubrir que tampoco puedo poner directamente mis canciones como tonos de llamada sino que tengo que descargar una aplicación denominada "Creador de ringtone" que felizmente es gratuita.

jueves, 11 de septiembre de 2014

La desaparición de las dos últimas huacas de Barranco ¡y nadie se dió cuenta!

En las últimas décadas se ha potenciado la imagen de Barranco como distrito turístico, cultural, juerguero, playero y romántico. La gente va para terminar totalmente ebria en el boulevard a las 3am hablando pavadas o para veranear en los pocos metros de playa que nos dejaron los últimos gobiernos municipales corruptos, pero muy pocos, quizá casi nadie, relacionaría a Barranco con restos arqueológicos. Pero resulta que sí, hasta no hace mucho hemos tenido dos sitios arqueológicos preincas en nuestras narices y no nos hemos dado cuenta. Personalmente, sabía algo del pasado prehispánico de mi distrito por la lectura del libro "Historia y Leyenda del Viejo Barranco" de José Antonio del Busto en el que brevemente se menciona que Barranco perteneció al señorio de Sulco y que el ídolo máximo de aquellas gentes, llamado Sulcovilca, era una piedra que descansaba frente al mar barranquino. De adolescente caminé por las playas buscando la dichosa piedra pero seguramente se la llevaron, con sacrílego desdén, al construir la pista de la Costa Verde.

En fin, menos divagar y a lo que iba.

Caso 1: Huaca La Viñita: Todos la vimos, casi nadie sabía qué era. Desde niño me llamaron la atención esos montículos a un lado de la Vía Expresa que siempre veía cuando mi padre me llevaba a pasear por la desaparecida lagunita. Para mi familia (que vive en Barranco desde la década de los 40s) eso no era más que un terral o pampón, y lo mismo para todas mis amistades barranquinas. Nadie sabía que eso era una huaca, ni siquiera los que como yo, vivían a solo unas cuadras. No habían carteles del INC ni nada que lo indicase y, además, se encontraba casi totalmente enterrada. Por eso pasaba desapercibida y nadie levantó un dedo cuando fue arrasada. De hecho, el dedo fue levantado recién, muy tardíamente, hace algunos días, casi 13 años después de que fuera aplanada.

Expliquemos el asunto en imágenes.

a) El plano corresponde al "Inventario de Monumentos Arqueológicos del Perú: Lima Metropolitana" de 1985. En color rojo figura la ubicación de la huaca y en el extremo superior derecho puede leerse una breve descripción. No hay fotos.


b) La primera foto satelital se encuentra en Google Earth y corresponde al año 2000. Desde el aire pueden observarse claramente algunas estructuras semienterradas, las que por otro lado casi no eran visibles desde la calle a consecuencia del muro de ladrillo construido alrededor.


c) La segunda foto corresponde al año 2001. Aún puede observarse la huaca.


d) La tercera foto corresponde al año 2002 y se observa que La Viñita ha sido totalmente aplanada. Si queremos buscar culpables tenemos el dato de que la alcaldesa en ese año era la señora Josefina "Fina" Capriata, en cuya gestión además, se destruyó otro lugar considerado monumento histórico y símbolo del distrito: la ya mencionada lagunita ubicada exactamente al frente de la huaca.


e) Las dos primeras siguientes imágenes corresponden a cómo se ven los alrededores de lo que fuera la huaca en la actualidad y que es básicamente como la hemos estado viendo los barranquinos en los últimos años: como un muro blanco tras el cual no sabíamos el tesoro que existía. La tercera imagen es muy ilustrativa: al lado izquierdo se observa uno de los montículos de tierra de lo que fue la huaca, totalmente tapada y minimizada por los paneles publicitarios y el muro de la Vía Expresa. Es interesante ver como muchos (me incluyo y hago un mea culpa) nos hemos parado exactamente delante de la huaca para tomar fotos del atardecer marino o de los edificios miraflorinos, dándole la espalda (nunca mejor dicho) a La Viñita y por esto no existen prácticamente fotos de la huaca propiamente dicha. La ignoramos totalmente, la despreciamos y ahora nos lamentamos.

La última foto corresponde al estado actual de las cosas. La UTEC, no sabemos cómo, ha conseguido comprar ese terreno y obtener autorización para construir en él una enorme mole que además, romperá con todo el paisaje circundante de forma visualmente agresiva.





f) Sería curioso si no fuera trágico. Ya a finales de 2000 los vecinos barranquinos hacían marchas y reclamaban para que no se destruya la lagunita ¡e incluso el INC estaba "estudiando el asunto"! (para lo cual tuvieron que apersonarse al lugar) y ¿nadie se dió cuenta de que menos de dos años después aplanaban restos arqueológicos exactamente al frente? Lo ya dicho: nadie sabía lo que había en su propia calle y los del INC... bien gracias, jateando, seguramente.


Caso 2: Huaca Tejadita: Ubicada en Surco, pero muy cerca al límite con Barranco (por eso la incluyo en este post), se encontraba, escondida, la Huaca Tejadita. Mi mejor amiga vive a solo dos cuadras de ahí, pero ni ella sabía que era una huaca; solo le habían contado que esos terrenos antes fueron chacras. Sin embargo, en el "Inventario..." se hace mención de su existencia aún en 1985, aunque tan derruida que no podían precisarse ni sus características.


En este caso, el terreno de la huaca, aunque quizá aplanado, se mantuvo libre de invasiones urbanas aún en 2000 y al parecer en fecha tan reciente como 2007.

2000.

2007.
Hasta que, en algún momento indeterminado entre 2007 y 2010, al alcalde del momento se le ocurrió "echarle tierra al asunto" y construir en el lugar una loza deportiva, desapareciendo con ello los últimos vestigios prehispánicos de la zona de Surco Viejo, antiguo pueblo indígena.




Antes de terminar este post, debo volver a incidir en el hecho de que muy aparte de las responsabilidades políticas, tenemos los barranquinos y surcanos una gran responsabilidad moral por no conocer nuestra propia historia o, conociéndola, no defenderla. Que un alcalde trate al distrito como su chacra no es novedad, pero que los vecinos no sepamos ni la historia de nuestra propia calle y después nos andemos lamentando es vergonzoso.

El dato:

En realidad queda algo de nuestro pasado prehispánico y lo recorremos todos los días: el trazado de las calles Unión y Domeyer en Barranco se corresponde con el antiguo camino que utilizaban los pescadores indígenas de Surco para ir al mar; mientras que la avenida Grau se corresponde con otro camino prehispánico que unía Lima con Armatambo. En el caso de Surco, aún es posible observar por algunos metros en el Paseo La Castellana, el paso del río Surco, rodeado de unos pocos maíces. Este "río" no es tal, sino una gran obra de ingeniería hidráulica realizada en tiempos prehispánicos para llevar agua del río Rímac a los sembríos del valle.

P.D: Desde hace un año vivo en el Cercado de Lima, pero mi familia sigue viviendo en Barranco y me considero barranquino de corazón porque desde que nací he vivido ahí.